HACE 40 AÑOS 6 JÓVENES DECIDIERON DAR LA VUELTA AL MUNDO CON UN PEGASO

El 26 de junio de 1976, seis jóvenes salieron de la plaza Mayor de Vic (Barcelona) España,  con un Pegaso para dar la vuelta al mundo durante tres años
Aunque no completaron el recorrido previsto, los aventureros de la «Operación Globo 1976-1979» atravesaron cuatro continentes y visitaron más de 50 países.

Toni Coromina | Actualizado el 11/28/2015 a las 05: 14h
Esta es la crónica sobrecogedora del largo viaje de seis jóvenes de Vic que, hace cuarenta años, renunciaron al trabajo y rompieron con las raíces y con la rutina cotidiana, para vislumbrar nuevos horizontes, tierras desconocidas, paisajes cambiantes, diferentes sensibilidades , culturas, creencias, filosofías, lenguas, músicas, gastronomías, costumbres, colores y climas. Pero los expedicionarios también hicieron un viaje al propio interior y volvieron a casa cambiados. En 1975, el de la muerte de Franco, Mia Casases, Jou Puigferrer, Pere Camps, Jordi Vila, Xavier Arranz y Jesús M. Sanjosé van comenzar a preparar el largo viaje que iniciarían en Vic el verano de 1976. Antes de salir, mientras iban condicionando el camión (su casa ambulante), hicieron unos meses de convivencia en dos pisos diferentes de Vic, buscaron patrocinadores y contactar con legaciones diplomáticas de todo el mundo. —————————————- —— De la idea inicial a la realidad: la vida también opina La extraordinaria aventura había empezado a gestar dos veranos antes en Berga, durante la celebración de las fiestas de la Patum, cuando los futuros expedicionarios comenzaron a hablar de hacer un viaje a la India con dos furgonetas. Al final, sin embargo, la idea primigenia se convirtió en el ambicioso proyecto de dar la vuelta al mundo gracias de la oferta de la casa Pegaso de poner un camión a su disposición y financiar buena parte del proyecto, a cambio de la publicidad que suponía publicar artículos del vehículo fotografiado en todo tipo de países y del eco mediático obtenido en los países por los que tenía que pasar.


Fabricación de la carrocería. Foto: Operación Globo

Aunque los componentes de la operación Globo finalmente no llegaron al continente africano, como en principio tenían previsto, recorrieron Europa de arriba abajo, hasta el Oriente Medio; después, atravesar todo el continente asiático, de Turquía a Japón, pasando por la zona de Oriente Medio, el desierto de Arabia, el subcontinente indio, el sudeste asiático y Australia. De Japón saltaron en América, en San Francisco, y de allí a Canadá y Alaska, y posteriormente en México y los países de América Central, hasta Panamá, donde la primavera de 1979 dieron por terminado su largo periplo, salvo Jou Puigferrer, que continuó solo (o en compañía de nuevos amigos) siguiendo la ruta diseñada hasta Perú, pasando por Colombia, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Chile. Al final, los seis jóvenes de Vic, a los que se agregó de manera intermitente un séptimo expedicionario, Pep Marín, acabaron pisar unos sesenta países. En algunos, no pudieron entrar por problemas burocráticos, como la antigua URSS o Israel; y aunque el grupo entero tampoco fue a Sudamérica y en África, su alucinante aventura no puede considerarse de ninguna manera un fracaso, como algunos criticones afirmaron en su momento. Bien mirado, la operación Globo aunque fue mucho más complicada y difícil de la que habían diseñado antes de irse, porque la vida también opina y ellos no podían conocer con antelación los problemas de todo tipo que surgirían, sobre todo de financiación y burocráticos. Por todo ello, pues, más que de un fracaso, habría glosar la inmensa valentía de los osados ​​expedicionarios que recorrieron más de la mitad de los países previstos, pero que en kilometraje hicieron más de las dos terceras partes del total que se habían propuesto, y pusieron los pies en cuatro continentes. Tras recorrer toda Europa y hasta llegar a la India, la operación Globo se limitó a seguir la hoja de ruta prevista en el calendario, a hacer kilómetros ya visitar, muy por sobre las diferentes geografías. Su llegada a Afganistán, Pakistán y, sobre todo, la India significó una inflexión decisiva. Allí, la expedición colectiva se convirtió en la aventura de un grupo de viajeros con objetivos individuales, donde cada uno de los seis componentes -o de los siete, si contamos la intermitente presencia de Pep Marín- desarrollaron la iniciativa propia, en un marco, India, que les permitió hacer un viaje personal en el interior de cada uno, con separaciones y reencuentros consecutivos, y con el camión como centro neurálgico.

Los integrantes de la operación Globo en la plaza Mayor de Vic. Foto: Operación Globo

En etapas sucesivas, después de esperar a que el camión pudiera ser trasladado desde Calcuta a EEUU, la dinámica del viaje los llevó a visitar con otros medios de transporte (autobuses, barcos y aviones) el sudeste asiático, Papúa -Nueva Guinea, Australia Japón y Hawai. Posteriormente trabajaron una larga temporada en San Francisco y en Alaska, una tierra helada que, tras la sacudida de la India, los marcó profundamente a todos. Más adelante, en México también experimentaron, salvando las diferencias, unas vivencias y una catarsis similar a la que sintieron en la India. Finalmente, cuando se encontraban en Panamá para embarcar el camión en un ferry para atravesar el canal, los viajeros que quedaban (Sanjosé había abandonar la expedición a San Francisco y Javier Arranz plegó volviendo de Alaska) dieron por terminada la operación Globo y volvieron a Vic, por varios motivos, el principal de los cuales fue el elevado coste para fletar el vehículo. Sólo Jou Puigferrer, como se ha dicho, siguió el viaje hasta el Perú. ——————————– ————- Cuarenta años después del inicio de los preparativos de la operación Globos, este cronista se reunió con sus protagonistas en dos sesiones. Por cuestiones del calendario veraniego relleno de vacaciones (y también derivados de la residencia de los diferentes actores de la epopeya), nos encontramos en Taradell, donde conversamos durante un desayuno que se prolongó más tres horas. En la tabla, aparte del anfitrión Xavier Arranz, estaban Mia Casases, Pere Camps, Pep Marín y Naqui Codinachs, este último, miembro del equipo coordinador que desde Vic siempre estuvo en contacto con los expedicionarios, pero no participó directamente en el viaje. Días después, el cronista se reunió en Vic, en otro desayuno, con Jou Puigferrer y Jordi Vila, con quien también mantuvimos una larga conversación durante la cual aportaron su visión de la aventura. En las dos reuniones, sin embargo, faltó Jesús M. Sanjosé, que desde hace años vive en EEUU y que no fue posible localizar. Un contexto histórico marcado por la muerte de Franco Hace cuatro décadas, los miembros de la operación globos, a pesar de formar parte de grupos diferentes, tenían en común muchas aficiones y formaban parte de grupos transversales con inquietudes compartidas entre ellos: el esquí, el montañismo, el tenis de mesa, o la inquietud por organizar actividad culturales, entre otros . Todos ellos frecuentaban el mítico bar de Can Grapas, en Taradell, en una época que muchos jóvenes de toda Cataluña fumaron los primeros porros. De hecho, casi todos estaban influenciados -con mayor o menor grado- por la corriente contracultural que venía de los EEUU y por la filosofía oriental. Algunos de ellos habían tenido un piso alquilado en la plaza de los Mártires y tenían la intención de crear más adelante una común en una casa de campo. Sin embargo, al final la comuna fue ambulante: el camión de Globo. Con una particularidad: todos los miembros eran masculinos; no es que fueran misóginos, ni que desprecie las chicas, porque la mayoría tenía novia. Pero a la hora de los preparativos, por unanimidad decidieron que, para evitar problemas de convivencia y los probables cierres de las parejas, sería una expedición masculina, y que a la vuelta cada uno reencontraría su pareja, si tenía. El resultado que seis personas decidieron dar la vuelta al mundo en tres años, utilizando un camión Pegaso -con una moto auxiliar- con fines humanistas, culturales y experimentales. Los componentes de la operación «Globo 76-79» eran compañeros y amigos desde hacía tiempo y todos ellos, conjuntamente o por separado, ya habían realizado otras salidas. La confluencia de afecciones y la complementariedad de temperamento í de capacidades, no sólo hacían viable aquel proyecto, sino que lo convirtieron en una verdadera obsesión.

Los integrantes de la operación Globo en el salón de plenos del Ayuntamiento de Vic, con el alcalde Anton Maria Sadurní. Foto: Toni Anguera.

Mientras los futuros expedicionarios estaban preparando el viaje, el mundo iba dado vueltas. El año 1975 fue muy movido. La dictadura franquista hacía sus últimos coletazos, y en un intento por demostrar su fortaleza, se fusilaron dos miembros de ETA y tres del FRAP, sin atender la ola de protestas internacionales, ni las peticiones de indulto hechas por infinidad de personalidades y jefes de gobierno de todo el mundo. En octubre, el príncipe Juan Carlos asumió de manera interina la dirección del Estado, debido a la enfermedad del dictador. Coincidiendo con la agonía del Generalísimo, el rey Hassan II de Marruecos organizó la «Marcha Verde», una expedición de 350.000 hombres civiles y 25.000 soldados que ocupó la provincia española Sahara, en poder de España desde el siglo XIX. Poco después, en los llamados Acuerdos de Madrid entre España, Mauritania y Marruecos, España abandonó sus responsabilidades sobre el territorio del Sahara, y los dos países restantes se lo repartieron, sin que el pueblo saharaui pudiera hacer nada para evitar -lo. En la madrugada del 20 de noviembre, Franco murió en la cama, enchufado a una maquinaria que no pudo evitar su inmortalidad. Dos días después, Juan Carlos fue proclamado rey de España y se inició la llamada «transición democrática». Mientras tanto, en Vic, el movimiento democrático y las fuerzas opositoras a la dictadura se habían reforzado notablemente. También hacía cinco años que el Instituto Jaume Callis había abierto sus puertas, propiciando la entrada de aires nuevos. Lejos de aquí, en EEUU, se creó la sociedad Microsoft, de la mano de Bill Gates, de 19 años y Paul Allen, de 22. En el Líbano comenzó una guerra cruenta entre cristianos y musulmanes que duró quince años. Paralelamente se terminó la guerra de Vietnam, al anunciar el gobierno de Saigón su rendición incondicional a las fuerzas del del Vietcong. LOS PROTAGONISTAS DE LA AVENTURA Xavier Arranz y Batriu, técnico de banca

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7 comentarios

  1. Soy Julio Garcia Insua que junto con mi amigo Julio Merino Juez estábamos en el mes de Agosto de 1.976, de viaje con mi coche un Citroen GS Club por Inglaterra subimos hasta Nwestcastle , donde nos encontramos con los componentes de la Operación Globus y su camión, tomamos el transbordador desde esta ciudad hasta Christiansank en Noruega , donde jugabamos al futbol a las 4 de la mañana a pleno sol y después viajamos viendo Oslo y Estocolmo, luego ellos subirían hasta Cabo Norte y nosotros cruzamos en el transbordador hasta Copenague para bajar a España.
    Yo en Madrid, estuve siendo su corresponsal de sus envíos de todos los rollos de películas que hacían y me enviaban, para hacerlas seguir a sus oficinas en VIC.
    Me gustaría, si alguno de sus componentes leen este comentario, se pongan en contacto conmigo y podríamos reunirnos para recordar aquellos tiempos.
    Un fuerte abrazo para todos ellos, deseándoles mucho éxito y todo lo mejor.

    1. Hola Julio o Julios
      Soy Xavier uno de los componentes. Puede me recuerdes porque estuve en casa de uno de vosotros en un viaje desgraciado por la muerte de un familiar próximo.
      A pesar del tiempo tengo unos recuerdos que me parecen bien nítidos, tanto de Noruega como en Madrid.
      Que tal os va ?
      Caramba – por no decir una palabrota- como pasa el tiempo.
      Nosotros, por ahora todos bien fabricando años .
      Teníamos el viaje archivado a nivel externo, pero al hacer este reportaje de los 40 años de la salida todo se ha vuelto a mover un poco.
      Mucha Suerte

  2. Efectivamente Xavier, es conmigo con quien estuviste en mi casa.
    Os recordamos con mucho cariño tanto Julio Merino Juez ( el otro amigo mío con el que viajaba) como yo.
    Da muchos recuerdos al resto de vosotros y si venís por Madrid no dejar de llamarnos y nos reuniremos para comer.
    Nosotros dos , nos seguimos reuniendo mensualmente.
    Casualmente Julio Merino Juez, fue Director Regional ahí en Barcelona en los años 85/90 del Banco en que trabajábamos
    Un fuerte abrazo y os deseamos todo lo mejor.

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