Monthly Archives: enero 2017

Valencia pondrá máquinas de reciclaje y el usuario recibirá 10 céntimos por envase

Los comerciantes, por su parte, recibirán 2 céntimos de bonificación en compensación por la tarea de recoger, guardar y entregar estos envases posteriormente

La consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián, ha avanzado este miércoles que su objetivo es que en 2018 pueda “empezar a funcionar” el nuevo sistema de retorno de envases que en el que se ya lleva tiempo trabajando. Su intención tener acabada la normativa a principios de 2017 para poder dar un año de moratoria en el que todos los agentes implicados puedan adaptarse a la ley.

 

Cebrián ha hecho este anuncio tras reunirse con el director de la organización no gubernamental Deutsche Umwelthilfe (DUH), Jürgen Resch, impulsor en Alemania junto al exministro de Medio Ambiente, Jürgen Trittin, del sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR), por el que apuesta la Conselleria para reducir el abandono de envasases en el territorio marítimo y terrestre.

La responsable valenciana ha confiado en “aprender de la experiencia” del experto alemán para avanzar en el proyecto legislativo valenciano y “mejorar la gestión de residuos, reducir impactos sobre el medio ambiente y cumplir con mayor efectividad la normativa europea”. Un objetivo en el que ha reclamado la “implicación” de todas las personas.

El sistema, ha explicado el secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático, Julià Álvaro, se basaría colocar en los comercios un depósito para determinados envases -agua, zumos, cerveza y refrescos- en los formatos de vidrio, plástico, lata y tetrabrik. La idea es que los consumidores abonen 10 céntimos por cada uno de estos envases al comprar el producto y los recuperen después al devolver el envase a uno de estos depósitos.

Los comerciantes, por su parte, recibirán 2 céntimos de bonificación en compensación por la tarea de recoger, guardar y entregar estos envases posteriormente, lo que supondrá “poner en el mercado valenciano entre 30.000 y 35.000 millones de euros anuales que se repartirían los diferentes comercios”, calcula Álvaro. El pequeño comercio tendría “una prima”, ha subrayado, dado que es fácil comprar grandes cantidades en grandes supermercados pero después el retorno se haría más en el pequeño comercio, según sus estudios.

Para el sistema de transporte de recogida diaria de los envases que guardan los comercios habrá también una bonificación de 2 céntimos por cada envase, en compensación por este trabajo. A partir de ahí, habrá un gestor del sistema que tendrá que poner en funcionamiento todo el proceso, que será “complementario” a los ‘puntos verde’ existentes en la actualidad, ha explicado.

Según el responsable de Medio Ambiente y Cambio Climático, en la Comunitat Valenciana se generan 7 millones de envases al año, 5 de los que 5 van a parar “donde no toca” y acaban en el vertedero o en las calles, playas y cuentas. Es más, ha subrayado, anualmente se entierra material que se podría reciclar por valor de “entre 12 y 15 millones de euros”.

 

La experiencia alemana

Para hacer frente a esta situación, el director de DUH, Jürgen Resch, e impulsor en Alemania junto al exministro Jürgen Trittin del sistema de depósito, devolución y retorno de envases (SDDR) ha señalado que con este método, del 100% de los envases se recupera el 99%, gracias al dinero que se tiene que pagar por ellos. Y si alguien se deja envases por la calle, hay gente que los recolecta y los lleva a las tiendas.

Además, ha agregado, el 99% puede reciclarse porque está limpio y en buena calidad, de modo que puede volver incluso dedicarse al mismo uso que tenía como envase alimentario.

Por el contrario, con el antiguo sistema habitual del ‘punto verde’, se recolecta entre el 64 y el 70%, en perfecto estado cerca del 43%, se incinera el 18% para energía y la tasa de reciclaje desciende hasta el 25-31% y eso “siendo bastante optimistas”, ha asegurado.

 

Lasprovincias.es

Lo barato sale caro: según la OCU, cuesta más mantener un Dacia Duster que un BMW Serie 3

Cuando adquirimos un coche nuevo, normalmente nos guiamos por su precio de compra como coste más importante. Por supuesto que un utilitario de bajo coste es una compra más lógica que un todocamino mediano. La OCU ha analizado los 28 vehículos más vendidos del mercado, y sus costes de mantenimiento durante sus primeros 100.000 kilómetros, suponiendo que no hay averías ni imprevistos, sólo el reemplazo de piezas de desgaste y las revisiones periódicas, con los intervalos sugeridos por la marca. El resultado puede sorprendernos: sale más caro mantener un Dacia Duster que un BMW Serie 3.

La principal diferencia de costes estriba en el número de revisiones sugeridas para cada coche y marca.
La principal diferencia de costes estriba en el número de revisiones sugeridas por cada marca. Por ejemplo, durante los primeros 100.000 kilómetros sólo tendremos que pasar tres veces por taller si conducimos un Opel Corsa o un Kia Sportage. Sin embargo, si conducimos un Dacia Sandero o un SEAT Ibiza tendremos que acudir seis veces al servicio técnico. Es necesario mencionar que este estudio ha sido llevado a cabo considerando que el coche pasará sus revisiones durante sus primeros 100.000 km en el servicio oficial.
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Más visitas al servicio técnico implica más horas de trabajo. Horas de trabajo que son en promedio un 36% más caras que un taller independiente, y que en el caso de marcas premium son mucho más caras que en las marcas generalistas. Otra diferencia sustancial radica en el precio de las piezas de desgaste, y los intervalos de sustitución recomendados. El estudio tiene en cuenta el coste de reemplazar un embrague, dos pastillas de freno y dos amortiguadores para el cómputo del coste total en 100.000 kilómetros.

El estudio tiene en cuenta el coste de reemplazar un embrague, dos pastillas de freno y dos amortiguadores.
Aunque el precio medio de cambiar dos amortiguadores cuesta 404 euros en promedio, para un Dacia Sandero 1.5 dCi es de 236 euros, mientras que para un Mercedes C 220 cuesta la friolera de 884 euros, llevándose 2 horas más de mano de obra y un mayor precio del recambio original. Cambiar el embrague a un Audi A4 2.0 TDI cuesta 1.145 euros, pero sólo 431 euros en un Kia Sportage con motor de gasolina. También hay diferencias grandes en un mismo segmento, en marcas que teóricamente compiten en posicionamiento.

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Por ejemplo, mantener un Volkswagen Polo 1.4 TDI cuesta prácticamente el doble que mantener un Opel Corsa 1.3 CDTI, de prestaciones y consumos muy similares. Los repuestos de un Volkswagen Golf duplican el precio de los de un Ford Focus, y en el segmento de los SUV es donde viene la verdadera sorpresa. Mantener durante 100.000 km un Dacia Duster 1.5 dCi es 708 euros más caro que un Nissan Qashqai 1.6 dCi y 214 euros más caro que un Volkswagen Tiguan 2.0 TDI. El Dacia debe pasar al menos seis veces por el servicio oficial.

Estos datos son orientativos, y no tienen en cuenta los packs de mantenimiento que muchas marcas ofrecen como extra, promociones comerciales o descuentos puntuales en servicios técnicos. Pero evidencia la enorme diferencia entre marcas aparentemente similares, y verdades incómodas: mantener un Dacia Duster es más caro que mantener un BMW Serie 3 durante los primeros 100.000 km, y mantener un SEAT Ibiza 1.6 TDI cuesta casi el doble que un Opel Corsa 1.3 CDTI. Según la OCU, las marcas más baratas parecen ser Nissan, Opel, Ford y Renault.

Fuente: OCU
En Diariomotor.com