Qué gran verdad: Reportaje a “Las que mueven el mundo”

De Rtv.es

Todo lo que consumimos, fruta, verdura, coches, piezas de coche, lo que compramos por internet, todo viaja en camión.  Los transportistas son imprescindibles.
Lo que se cobra no te compensa lo que te estás perdiendo de tu familia.
Cuando hacen las restricciones en carretera, facilitan mucho más el ocio de la gente,
la familia que se va a la playa, antes que lo que realmente es importante, que es esto,
esto mueve España.

El transporte por carretera es arriesgado y estresante y para las camioneras todavía más,
porque el sector no está preparado para ellas. Hay sitios que no te dejan entrar ni al baño, porque son para las empresas, no para los camioneros.
Te hacen así, que te vayas a planchar. Yo me hice todo el embarazo trabajando todos los días, me hacía pues unos 750 kilómetros. Yo creo que todo el mundo tiene que trabajar,
pero creo que todavía no es para mujeres.

“Su jornada empieza a las dos de la mañana, Simona Florea vive en Zaragoza, pero trabaja para una empresa del País Vasco, cubre rutas internacionales.  Hoy sale de Oyarzun y se dirige a Krefeld, en Alemania.”

¿Cuántas horas tenemos de viaje? ¡Uf! Pues si todo va bien son 16 horas. Solo de conducción.  ¿Me puede sacar el ticket, por favor?
Y entonces esta garrafa la uso para el limpiaparabrisas  y las botellas de agua para mí, para lavarme, para lavarme. ¿Qué anotas ahora? Los kilómetros de los tickets para mi jefe. El tacógrafo, ponemos el descanso. Ahora está en descanso, está puesto así y en cuanto ya empieza a andar se pone él solito como que estoy conduciendo.  No se puede conducir más de nueve horas o diez horas dos veces a la semana. Y que hay empresas que piden que te pases de horas, que te pases de descansos, que vayas ahí como loco.

Ahora estamos en Francia.
Venga, Toni, venga, sube, ahora en serio.  Ahora sí, eso es, muy bien. Muy bien, cariño. Que lo quiero con locura. Mira y luego los camiones estorban, ¿eh?
¿Lo ves? Pero, ¿por qué frena? Porque le estoy dando luces para que se mueva.
Y ahora no me va a dejar adelantarlo.

Dios mío.
Mi pareja también es camionero, trabajamos para la misma agencia, pero no en la misma empresa, porque no quiero, porque quiero que me vean como la chófer,
no como la mujer del chófer. Y aparte de esto, cuando nos encontramos todas las veces,
porque nos echamos de menos. Hoy es el cumpleaños de mi viejo. Cambia de prefijo, feliz cumpleaños, mi amor. Te quiero y te echo mucho de menos, mi vida. Ahora, para esto.

A ver, yo cobro bien, no puedo quejarme, pero no está pagado, pagado no está,
lo que se cobra, por mucho que cobre, 2.500 o 2.000 o lo que sea, da igual,
no te compensa lo que te estás perdiendo de tu familia.

“Después de cuatro horas de conducción, Simona podrá estirar las piernas.”
Pongo la cosa porque ahora tengo que hacer pausa. Media hora de descanso. “Cruz Fuentes es chófer de una empresa que mueve contenedores en el puerto de Valencia.”
Yo tengo que revisar el camión diariamente a ver cómo están las ruedas, porque puede haber venido con un clavo y no haberme dado cuenta, puede haber mil cosas.
Y yo creo que ya estamos listos para empezar. “A pesar de ser hora punta de un viernes,
el tráfico es fluido en las carreteras que circundan Valencia. A las puertas del fin de semana Cruz espera llegar pronto a casa. Además, hoy le han asignado un trabajo tranquilo, en teoría.”

Voy a ir a dejar el contenedor aquí, dejaré este contenedor y luego cogeré otro, pasaremos la aduana con él. ¿Ves? Lo que es parar el camión me cuesta,
aunque yo venía despacito. Frenas como tres o cuatro veces, ¿no? Es que no puedes frenar de golpe, si frenas de golpe, te puede empujar la carga.
Y aparte que no te va a frenar. No, un camión cargado necesita un proceso de tiempo.

Tengo que sacar la carta de porte, ¿vale? Calcular los litros de gasoil más o menos que llevo, para podérselo decir al de la báscula y metal.
Ahora, a tomarme el café. -Buenos días. -Buenos días, ¿cómo estamos?
El mundo del camión yo creo que ha desmejorado bastante, muchas horas de carretera, luego muchas horas parados en el puerto, por las colas, se rompen los escáneres,
no pueden salir y a lo mejor pueden estar aquí tres horas esperando para poder trabajar
y son horas que no están en sus casas, por supuesto. “Pero no seamos agoreros, son las ocho de la mañana y Cruz va bien de tiempo.”

El día a día es una cadena, es una cadena, es una cadena por mi parte, que tengo que llegar a mi hora, es una cadena por parte del cliente, que me tiene que descargar
o cargar también con unos horarios, es una cadena por parte de la persona que nos hace papeles, y bueno, pues eso, hay veces que hay que darse cuenta de que a todos nos gusta llegar a casa.

Tú cuando vas a trabajar en tu coche, si tienes un accidente, se considera accidente laboral, ¿verdad?   Bueno, pues a mí, no, si yo tengo un accidente
con el camión, no es un accidente laboral, es un accidente de tráfico.

Hay muchas enfermedades que no se nos reconocen, nosotros vamos en constantes posiciones, sentados,  dolores de espalda, constantemente tenemos que andar mirando por los retrovisores, tenemos pues igual que desenganchar, enganchar, repostar, lavar, está demostrado científicamente que los reflejos se van perdiendo con la edad.
Nos jubilan a los 65 años.

Bien y vamos a tener que bajar con el tacataca del camión. El tema de los convenios, yo no puedo comprender, por ejemplo, la comunidad valenciana, como un compañero de Castellón cobra menos que yo aquí en Valencia.

“Cruz vuelve al trabajo con la promesa de reencontrarnos en un par de horas, pero los imprevistos le jugarán una mala pasada.” A las nueve de la mañana he empezado y son las tres y media de la tarde

y estamos aquí, pues por lo menos a ver si puedo entrar en un aseo. Sobrevivir a base de café.
-Hola, ¿cómo te ha ido el día? -Bien. Con calor hoy, 35 grados y medio marcaba el camión antes. -Pues desde que te fuiste esta mañana de aquí hasta ahora
que vienes, ¿habrás comido por ahí un poquito? -Un poquito, pero a mantener la línea.
Hoy es viernes y posiblemente hubiera sido un día que hubiera podido acabar muchísimo antes y esto me va a hacer llegar a casa tarde.
Hasta luego, chicas. “A esta hora todavía tiene que ir a cargar a Castellón.

Luz Gómez también trabaja en el puerto de Valencia, pero ella es autónoma, tiene los mismos problemas que sus colegas y algunos más.”
De vez en cuando lo tengo que bajar para que haga cositas. Él va siempre conmigo, vaya de viaje en el camión, vaya con amigas, vaya de compras, él siempre está conmigo.
Cuando sales de viaje, pues por lo menos, aunque no se come a nadie, pero te avisa.
Yo he estado hora y media para que me quitasen un lleno y me echasen un batido.

-La faena hay que hacerla, en cinco o seis horas se puede hacer.
-Sí y estamos 15 horas.
-No podemos hacer más porque no nos da el disco.
-Porque no te da el disco, pero si no, más.
A tu sitio, ¿vale?

Hoy viernes me levanté a las cuatro menos cuarto, he hecho dos viajes y ahora, después de doce horas de trabajo ya vuelvo a la base, al parking a dejar el camión, previo lo lavaremos antes para ya dejarlo limpio para toda la semana que viene.
Los autónomos tenemos que tener muchas cosas en la cabeza, no tienes vacaciones, no te pones enferma, yo en once años que soy autónoma, no he cogido una baja jamás, porque no me lo puedo permitir.

Después de todo lo que trabajas y de toda la inversión que has hecho,
te das cuenta que no vale la pena, lo dejaría si tuviera una buena oferta de trabajo
fuera del sector transporte y de autónoma, sí, lo dejaría. Sin lugar a dudas.
Yo creo que cuando hacen las restricciones en carretera, facilitan mucho más el ocio de la gente, la familia que se va a la playa, antes que lo que realmente es importante, que es esto, esto mueve España. Y si esto lo restringes, llega un momento es que no puedes llegar a tu destino, si tú no llegas a destino, esa empresa, esa tienda donde vayas, se queda sin el género y si no hay género, no hay venta y si no hay venta, no se mueve la economía, es que es todo una rueda. Bueno estos van más o menos bien, pero hay veces que no van… van en paralelo y te ocupan todo el carril
y es un problema.

“Al final de la jornada Luz se encuentra con su pareja, que también es chófer, podrían trabajar juntos, pero no quieren.” Hacer viajes juntos implica internacional,
internacional no queremos ni él ni yo. Los compañeros suelen tratarte muy bien, como uno más, como una compañera más. En las empresas es distinto, hay empresas que se alegran “hombre, una mujer camionera, ¡cuánto tiempo! Aquí nunca ha venido ninguna”. Y hay otras que te miran y siempre te sueltan la puntadita, te hacen así, que te vayas a planchar, “¿y tú qué haces aquí que no estás en tu casa con tus hijos limpiando?” Eso también te lo dicen.

Ahora ya quiero más calidad de vida, quiero calidad de vida, quiero disfrutar mi vida con él, disfrutar mi vida con mi hija cuando viene, que vive en Suecia.
-Dormir en un área de servicio solo es un poco duro. Donde no tienes nada que hacer y no puedes hacer tampoco nada, si no simplemente que pasen las horas ahí y la verdad  es que se pasan las horas y pasa tu vida. -Y le das muchas vueltas a la cabeza y piensas mucho y te planteas muchas cosas, porque es mucho tiempo solo
y la soledad te hace pensar, ¿eh?

“Fuera del trabajo, las camioneras son mujeres con personalidades  y estilos de vida bien distintos. En la comunidad valenciana han formado un grupo para compartir
experiencias y tejer complicidades.” Pues las he conocido prácticamente a todas, pues eso, dando vueltas con el camión. -A mí chica Carmen, que es mi peladilla, la conocí un día en una empresa. A ella en una reunión que tuvimos y a las demás pues de un grupo que hemos hecho y poco a poco pues hemos ido cogiendo amistad.

Me separé y me quedé sin trabajo, sin dinero y sin nada y pensé: “Pues voy a aprender un oficio”. Fuera de eso llevo una vida normal como cualquier otra mujer, con mi familia, ahora vengo de cuidar a mi nieto. Yo me hice todo el embarazo trabajando prácticamente, porque estuve hasta el octavo mes todos los días me hacía pues unos 750 kilómetros todos los días.

Yo soy novata, yo en mayo hice un año que tengo todos los carnés. Yo estoy divorciada y yo tenía que cotizar como fuera, me costó entrar, porque mujer y novata… He tenido muchos más sustos con el camión que con la moto, a mí me bailó el contenedor,
o sea, yo veía como se levantaban las ruedas de la derecha y cuando bajaban se levantaban las de la izquierda. Me asusté muchísimo. Miedo no, porque si no, no se cogería, pero mucho respeto. Yo cuando tengo que cambiar una rueda voy a mi jefe y le digo: “Escucha, tengo las ruedas mal”. Y automáticamente las ruedas se cambian.
Pero un autónomo no, un autónomo es “tengo las ruedas mal, hostia, este mes no puedo”.
Y lo sabemos las dos, los años que llevamos, que lo que se está cobrando hoy, autónomos por viaje, chóferes por nuestro trabajo, tú date cuenta que a fecha de hoy estamos cobrando una tercera parte de lo que hace 20 años. Los chóferes no tenemos seguridad en los parkings, no la hay, para nada y hay una cosa que se está haciendo ya de hace años, ahora se está repitiendo otra vez, que es el gas, entonces, te meten una cánula entre las puertas, te tiran gas, si se pasan en la dosis tú dejas de respirar esa noche, yo, por desgracia, tengo un compañero que con 53 años no se levantó una noche de la litera.

Señores míos, en España ni hay parkings, ni hay zonas, nos obligan a coger autopistas,
nos obligan a meternos en sitios en autopistas, por ejemplo ahora la A-7 es que no tiene parking, porque son autopistas de hace 20, 30, 40 años, no hay parking, no hay zonas y entras en una autopista y nosotros estando trabajando,que no vamos por placer, tenemos que pagar un menú de 12 euros. -Y a la hora de tener una relación con un hombre,
¿se han puesto en guardia? -Sí. Sí, porque a la hora de decir, primero, que llevas una moto, y segundo, que llevas un camión, la gente como diciendo: “¿Un camión?” O sea, se echan mucho para atrás, pero bueno, no me preocupa.

“Simona está llegando a Orleans y habrá recorrido la mitad del camino. Mantener la atención la volante después de tantas horas no es fácil.” Bebida energética,
la bebo con la ilusión que me va a tener despierta. Eso yo no lo hago, cuando se ponen adelantar, yo aflojo un poquito y acabamos antes. Aquí se acaba mi jornada. “Simona busca un rincón tranquilo donde aparcar, no quiere llamar demasiado la atención, teme que vean que es una mujer que viaja sola. Estoy muy cansada, sí. Con ganas de comer algo, con ganas de dormir. Me voy a hacer un bocata y ya está. La verdad, no sé ni qué me apetece. Bueno, pues aquí estamos, la margarina y esto es lo que voy a comer hoy.

Me han tirado del camión para tenerme, yo chillé, me asusté, claro, no me esperaba, al estar leyendo no me enteré, cuando me abrió la puerta era como fuego por todas partes
y el portugués vio lo que pasó y el otro me vio que desaparecí y vinieron los dos…

Nos suelen robar mucho, roban gasoil, nos suelen robar los palés, incluso nos duermen y entran en la cabina, por la cartera, por el móvil y entonces sí, es normal que haya tenido un susto, yo lo veo normal.  Todo el mundo tiene que trabajar, pero yo creo que todavía no es para mujeres,  haciendo viajes largos, e higiene y cosas de estas, a veces aparcas al lado de su calle y no es tan fácil para una mujer, ni para hombre, pero menos para una mujer.

“Son las dos del mediodía, pero el tacógrafo manda y toca dormir, a medianoche volverá a ponerse en marcha.”  “Desde hace unos días, Mary Oliva conduce acompañada de una colega novel, Mary tiene muchos años de experiencia. Mi padre decía: “Sí, sí, va, va, ¿cómo vas a ser camionera?” Ya con 19 me saqué el carné pequeño y mi padre decía: “¿Pero esto va en serio?” “Claro que va en serio” y embarazada de mi hijo, con 21 me saqué el de tráiler y al mes de estar trabajando con un camión me quedé embarazada de mi hija, cuando tuvo un añito o por ahí, ya me montaba en el camión y ya no me he vuelto a bajar. Estuve 14 años y medio llevando un frigorífico, luego estuve haciendo lona,
estuve un mes repartiendo gasolina con una cisterna, todo el día olía a gasolina, de día y de noche, era insoportable el olor. Gira para adelante, enderezándolo. ¡Tienes que girarte más para acá, Elena! ¡Tienes que girar el culo más para acá! ¡Mira el coche! Gira un poco más y enderézate. ¡Ahora gira todo para acá y enderézate! Ahora lo ves, ¿no? ¡Vale! Ya está.

Bueno, ella es Elena, se sacó el carné hace poquito, hace un par de meses y bueno, mi jefe le dio la oportunidad de empezar en el transporte como mujer, porque realmente
pues cuesta, todavía a día de hoy cuesta que te den trabajo con un carné recién sacado y siendo mujer. Quería hacer el de autobús, como es más de mujer y todo eso y el secretario de la autoescuela me dijo: “Como ya tienes el C, ya mejor seguir con el tráiler”.
Sí que me costó, unos 4.120.
Ahora vamos a la terminal a descargar este contenedor que hemos descargado, que está vacío, nos lo quitan de la plataforma, lo dejamos en la terminal y nos vamos otra vez a la base donde iremos a preguntar a ver qué viaje nos dan ahora. Aquí, los días que trabajas menos pueden ser nueve o diez horas, pero normalmente son 12 o 14, entonces, una persona que trabaja 12 o 14 llega a casa y solo le queda tiempo para dormir, acostarsey volver al día siguiente. -¿Va bien Elena? -Sí, muy bien.

-¿Ya metió la marcha atrás, aparcó? -Ya la podéis dejar suelta. No es lo mismo las cuatro prácticas que ha hecho en la autoescuela que estar en una ruta, que tener que enganchar un remolque, la tienes que poner con otro chófer experimentado durante varios meses
y pagarle un sueldo, claro, porque no va a vivir del aire y entonces irla formando.

Bueno, pues desde esta mañana que he salido de casa,  hasta ahora no he venido al baño. Hay sitios que no puedes entrar ni al baño, porque son para las empresas, no para los camioneros, son para que los trabajadores

 

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