NOTA DE PRENSA DE LA ASOCACION DE EMPRESAS CARGADORAS  DE ESTE MARTES 15 DE FEBRERO

 

LA ASOCACION DE EMPRESAS CRAGADORAS (AECOC) ALERTA DE LAS GRAVES CONSECUENCIAS PARA LA ECONOMÍA DEL ACUERDO ENTRE EL MINISTERIO DE TRANSPORTE Y EL COMITÉ NACIONAL DE TRANSPORTE POR CARRETERA

  • Ante la próxima aprobación del Real Decreto Ley que regulará el transporte terrestre de Mercancías, prevista para este mes de febrero, la Asociación considera que algunas de las medidas propuestas supondrán una pérdida drástica de competitividad para las empresas y el conjunto de la economía

  • AECOC ha solicitado una reunión urgente con la Ministra de Transportes, Raquel Sánchez, para tratar el impacto de las medidas previstas

  • La Asociación considera que la propuesta trata de atajar las presiones de las patronales del transporte pero no resuelve los problemas de base del sector

Ante la próxima aprobación del Real Decreto Ley del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (MITMA) para la regulación del transporte por carretera, prevista para este mes de febrero, y tras haber participado en diversas reuniones con los representantes del propio MITMA para insistir en la necesidad de que se escuchen las peticiones de las empresas cargadoras, AECOC desea destacar que:

  • Las medidas pactadas con el Comité Nacional del Transporte por carretera van a tener graves consecuencias para el tejido empresarial, ya que ponen en claro riesgo la competitividad y eficiencia de la cadena de valor.
  • El acuerdo perjudica especialmente a las pymes, ya que muchas de ellas no van a poder soportar estas medidas. La gravedad de algunas de las propuestas es tal que muchas de ellas podrían ver comprometido el buen funcionamiento de sus negocios e incluso su pervivencia.
  • Las propuestas realizadas son de muy difícil cumplimiento y van a generar tensiones innecesarias en el sector
  • El Real Decreto Ley recoge, en realidad, las reivindicaciones de las organizaciones de las empresas del transporte (patronales) pero, en ningún caso, las de muchos de los transportistas, y especialmente conductores, a los que la normativa trata de proteger.
  • Es incomprensible e intolerable que se aprueben, vía Real Decreto Ley, y en tan corto plazo, medidas de tanto calado e impacto en el sector, sin contar con la parte que debe implementarlas y soportarlas -que son las empresas usuarias del transporte- y sin un análisis riguroso de sus impactos reales.

En relación a la prohibición de que el conductor realice las operaciones de carga y descarga de los vehículos de más de 3,5tn que recoge el Real Decreto Ley, AECOC considera que ocasionará graves problemas para las empresas contratantes del servicio -especialmente las pymes-, incrementará los tiempos de espera y supondrá una pérdida de productividad y competitividad muy perjudicial para el conjunto de la economía.

En opinión de la Asociación es un grave error que no se admita que esta cuestión forme parte de los acuerdos de negociación entre las partes. Las empresas contratantes del transporte no pretenden que se obligue al conductor a realizar estas tareas sino simplemente que se permita que las empresas, de mutuo acuerdo y en función de las circunstancias, puedan decidir cuál es el mejor modelo en cada uno de los casos. Es importante destacar que, en caso de que sea el conductor quien realice estas tareas, este hecho debe estar debidamente reflejado en el

contrato, pagado a parte y, por supuesto, realizado con las máximas garantías de seguridad, prevención de posibles riesgos laborales y comodidad para el conductor.

En cuanto a la revisión del precio del combustible es importante destacar que ya actualmente se contempla la revisión del precio del transporte en función de la variación del precio del gasóleo, permitiendo el libre acuerdo entre las partes. El Real Decreto Ley elimina, también en este caso, la posibilidad de acuerdos bilaterales entre las partes, lo que implica que todas las empresas con contratos de transporte han de renovar las condiciones económicas de acuerdo a las fórmulas fijadas por la Administración en la Condiciones Generales de Contratación.

Estamos de acuerdo en que las partes deban tener en cuenta las variaciones del precio del combustible, no obstante, entendemos que no debería ser obligatorio aplicar las fórmulas de la Administración y que se debería dejar la puerta abierta a la libertad de pacto. Las fórmulas planteadas por la administración no tienen en cuenta parámetros tan relevantes para el peso del combustible como, por ejemplo, la distancia recorrida.

AECOC ha trasladado al MITMA su preocupación ante las medidas previstas y ha solicitado un encuentro con la Ministra de Transportes, Raquel Sánchez, para tratar el verdadero impacto de la normativa sobre las empresas.

La Asociación desea destacar que las empresas usuarias del transporte están totalmente comprometidas con el impulso de un transporte moderno, eficiente y sostenible, que garantice condiciones laborales óptimas para todos los trabajadores de la cadena pero también considera que las medidas propuestas no contribuyen a este objetivo y no resuelven algunos de los problemas que desde hace años viene acusando el sector.

Sobre AECOC

AECOC es la Asociación de Empresas de Gran Consumo, una de las mayores organizaciones empresariales del país y la única en la AECOC es la Asociación de Empresas de Fabricantes y Distribuidores, una de las mayores organizaciones empresariales del país y la única en la que la industria y la distribución del gran consumo trabajan conjuntamente para desarrollar buenas prácticas y estándares tecnológicos que ayuden a las empresas a ser más eficientes y competitivas, aportando valor al consumidor. Engloba tanto a las mayores compañías como a las pequeñas y medianas empresas y representa sectores tan diversos como el de la alimentación y bebidas, textil, electro, ferretería y bricolaje, salud y hostelería, entre otros. Cuenta con más de 31.000 empresas asociadas cuya facturación conjunta supone cerca del 20% del PIB nacional.

NOTA DE PRENSA DE RESPUESTA DE LAS ASOCIACIONES DE TRANSPORTISTAS QUE INTEGRAMOS EL COMITÉ NACIONAL DE TRANSPORTE POR CARRETERA

 

EL COMITÉ NACIONAL RESPONDE AL COMUNICADO DE

AECOC

 

Durante la pandemia, como toda la sociedad española ha podido comprobar, el trabajo de las empresas de transporte fue vital para asegurar el suministro de todo tipo de bienes y servicios (alimentos, material sanitario y otros), que, de haber faltado, hubieran provocado un colapso social y económico irreversible.

Pues mientras los transportistas trabajaban en condiciones muy difíciles, siendo conscientes además de que era imposible hacer rentable una actividad en la que la necesidad de mantener el abastecimiento disparó los costes de manera desorbitada, nuestros clientes empresas cargadoras nos seguían presionando para bajar aún más los precios; no dejaban entrar a nuestros conductores en sus instalaciones para cubrir sus necesidades higiénicas más básicas, no les fueran a contagiar el coronavirus, pero les seguían obligando a cargar y descargar los camiones o jugaban a su conveniencia con los tiempos de espera, mientras presionaban al Gobierno para que aumentara la capacidad de carga de los camiones que es, desde hace años, su única y exclusiva preocupación.

De hecho, su asociación representativa AECOC parece haber olvidado que todas las mesas de negociación que compartimos durante años para intentar resolver la problemática de deterioro empresarial que sufría el sector transporte de mercancías por carretera, fracasaron siempre por su permanente obsesión por mantener la posición de dominio de mercado de los cargadores sobre los transportistas, bajo la falsa premisa del pacto entre las partes, que en nuestro caso siempre ha consistido en que los clientes imponían sus condiciones a su antojo, aprovechándose de la escasa capacidad de negociación de las empresas de transporte, autónomos y pymes en su mayoría.

Dicho esto, nos parece inaudito que los cargadores critiquen el acuerdo suscrito por las asociaciones de transporte que componen el CNTC con el Ministerio de Transportes el pasado mes de Diciembre,  en el que de lo que se habla fundamentalmente es de dignificar una profesión en la que ellos, con sus malas prácticas, son los principales causantes de su deterioro, y de hacer rentable una actividad olvidando que también son ellos los que, aprovechándose de esta posición de dominio, más contribuyen a envilecer las condiciones del mercado en beneficio propio.

Queremos aclarar que no es cierto que no hayan estado presentes en las negociaciones pues, desde el comienzo de las mismas, han dedicado todos sus esfuerzos a dinamitarlas con contactos directos en las altas instancias de los distintos ministerios implicados, intentando boicotear que se alcanzara un acuerdo histórico para el sector transporte, en palabras de la propia ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, el mismo día de su firma.

En este sentido, queremos recordar que el compromiso del Gobierno con el sector del transporte es firme ya que no solo está firmado por la propia Ministra, sino que ha tomado cuenta del mismo el Consejo de Ministros.

Alcanzar este acuerdo no ha sido fácil y, tal y como ocurre en todas las negociaciones, hemos tenido que asumir posturas contrarias.  Al final, todas las partes supimos concretar y materializar un compromiso justo que contiene tanto medidas encaminadas a mejorar las condiciones laborales de los conductores, como a equilibrar las relaciones de los transportistas con sus clientes, los cargadores, y a aportar cierto músculo a las empresas de transporte a fin de garantizar su supervivencia.

Además, se trata de un acuerdo que beneficia a todas las empresas del sector, independientemente de su tamaño, aunque bien es verdad que eran los autónomos y las pymes, que en este sector representan el 80% del tejido empresarial, los que más necesitaban de herramientas normativas que les permitieran defenderse en el mercado, como son, por ejemplo, la prohibición de que los conductores carguen y descarguen o la cláusula obligatoria de revisión de sus tarifas por el precio del gasóleo. Otras medidas, como la no implantación de peajes, la reducción de los tiempos de espera de dos horas a una, el mantenimiento del gasóleo profesional o la lucha contra la competencia desleal, son medidas transversales que afectan a todos, grandes, pequeños y autónomos, por igual.

En definitiva, estas medidas deben servir para poner encima de la mesa soluciones efectivas que permitan a las empresas de transporte sobrevivir y adaptarse y dimensionarse a las nuevas realidades de un mercado que va a crecer favorecido por el necesario rebote de la economía y por los nuevos hábitos de consumo. Desde el CNTC vamos a trabajar, de hecho ya lo estamos haciendo, no solo para que se cumpla todo lo acordado, sino para que se haga en el tiempo marcado, que es el mes de febrero, porque las empresas de transporte necesitan que estas medidas se apliquen, pero sobre todo que lo hagan de forma inmediata para que se garantice su supervivencia.

Lamentablemente, tendremos que hacerlo con la oposición de asociaciones de cargadores como AECOC, que si nos aplaude y reconoce como sector esencial lo hace porque las palabras son gratuitas y no les cuesta dinero, porque cuando se trata realmente de dignificar al sector y tratarlo en consecuencia a ese reconocimiento, entra en juego la cuenta de resultados y pone en marcha todos sus mecanismos de poder para que se perpetúe el abuso sobre el más débil de la cadena y poder así seguir asegurándose sus márgenes a costa de los transportistas.