Mejores productos para la protección de las cargas

Mejores productos para la protección de las cargas

Un embalaje o envase eficiente está preparado para minimizar las potenciales pérdidas de producto y reducir sus vulnerabilidades tanto como sea posible. Su diseño y sus materiales deben estar adaptados para garantizar un buen estado de conservación y el aislamiento de agentes externos corrosivos o movimientos excesivamente intensos fruto de los procesos de transporte.

El objetivo principal es que la mercancía llegue íntegra a su lugar de destino especialmente si se trata de algún tipo de mercancía susceptible a riesgos (por ejemplo, productos elaborados a partir de materiales sensibles, productos alimentarios o productos químicos fácilmente inflamables).

La protección y paletización de la mercancía puede variar dependiendo de cuál sea el contexto. Para poder escoger los recursos de embalaje más apropiados, es importante contar con una referencia clara de los tipos que existen y sus funcionalidades.

Según la Real Academia Española de la Lengua un embalaje es una “caja o cubierta con la que se resguardan los objetos que deben transportarse”. No obstante, lo cierto es que existen diferentes tipologías, no sólo atendiendo a criterios como diseño o materiales. También en lo que respecta a las funciones que deben cubrir.

En general, podemos distinguir tres grupos de embalajes: El embalaje primario, el embalaje secundario y el embalaje terciario.

Embalaje primario

Hablamos de aquel tipo de envase inmediato al producto. Es de tipo individual y está preparado para amortiguar posibles golpes y garantizar un correcto aislamiento. Sin embargo, en la mayoría de los casos es suficiente y requiere de recursos complementarios y adicionales.

Embalaje secundario

Se compone de cajas especialmente resistentes a la manipulación. A menudo se utiliza como un recurso de unificación agrupando a diferentes envases primarios o paquetes de tamaño variable. El embalaje secundario no sólo ayuda a garantizar el buen estado del stock, sino también a optimizar y agilizar los procesos de distribución.

Embalaje terciario

El embalaje terciario es especialmente habitual en las cargas que se consideran frágiles. Está configurado como una tercera barrera protectora pero, al igual que ocurre con el embalaje terciario, también puede emplearse como un recurso de agrupación. En su interior se almacenan distintos embalajes secundarios que al mismo tiempo pueden contener embalajes primarios.

Su fabricación está orientada a la optimización a nivel logístico y la facilitación de la manipulación de productos reduciendo los daños potenciales durante los procesos de transporte. Es especialmente habitual en los procesos de entrega complejos compuestos por diferentes unidades de venta y envases colectivos.

Los palets constituyen uno de los ejemplos más populares de embalaje terciario: Están destinados al desplazamiento de grandes cantidades de productos envasados y embalajes secundarios.

Factores importantes para definir el embalaje perfecto para cada mercancía

A la hora de definir el embalaje más apropiado es importante prestar atención a cuatro criterios básicos:

     Medios de transporte que interferirán en el procedimiento logístico: ¿Cuáles son las especificaciones y riesgos potenciales que se producen en los medios de transporte que van a intervenir durante el proceso de entrega?

     Rasgos y especificaciones de la mercancía: ¿Presentan algún tipo de característica especial? ¿Cuáles son las limitaciones y vulnerabilidades del producto a entregar? ¿Qué medidas preventivas deben implementarse en consecuencia?

     Presupuesto destinado al transporte y al almacenamiento: El embalaje debe estar perfectamente integrado dentro de una planificación económica tan precisa como sea posible. Definir el mejor embalaje también dependerá de la disponibilidad presupuestaria.

     Normativa vigente y consideraciones legales: Antes de formalizar cualquier proceso de entrega es importante asegurar que se integra dentro de las legalidad. ¿La mercancía cumple con las especificaciones marcadas por la ley? ¿El embalaje se adapta a los requisitos exigibles en materia de seguridad?

     Material de los envases: Para determinar el mejor envase es importante prestar atención a los materiales que lo integran. Los más habituales son el cartón, el plástico, la madera, el vidrio, el metal y la tela. Cada uno de ellos cuenta con una serie de propiedades específicas y proporciona diferentes garantías en función de la mercancía, el medio de transporte y la duración o complejidad de los trayectos.

 

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