Un “POLICÍA” atropelló a mi esposa matándola en el acto y no sale en el spot de la DGT

El juez recalcó que el agente, que iba ebrio en un coche camuflado, se desentendió de la víctima.

El policía nacional Rodolfo Álvarez Gago atropelló mortalmente a una ciclista alemana de 65 años en la carretera de Cap Blanc, en la isla de Mallorca. Por ese hecho, el Juzgado de lo Penal número 5 de Palma lo condenó a tres años y siete meses de cárcel; más la pérdida durante cuatro años del carné de conducir. El magistrado lo consideró culpable de los delitos de homicidio imprudente, contra la seguridad vial y otro de omisión del deber de prestar auxilio.

El policía Álvarez Gago iba ebrio y estaba fuera de servicio el día del atropello, cuando circulaba a gran velocidad, sorteando temerariamente ciclistas y adelantando en zonas prohibidas. Conducía un coche oficial camuflado; invadió el arcén y embistió a la cicloturista que tras el primer impacto pegó contra un árbol y murió en el acto. Se “desentendió”, dice la juez, y “abandonó inmediatamente” el lugar “sabedor que (la víctima) había sufrido graves heridas”. Era el último día que la víctima, que estaba de vacaciones, iba a pasar en la isla, a donde había llegado en un grupo en el que iba su esposo, testigo dramático del accidente

Otro policía viajaba de copiloto en el vehículo policial sin distintivos, Carlos José García Cuesta, condenado también a nueve meses de multa, un año y un día sin carné por un delito contra la seguridad vial. En su caso, el juez lo absolvió del delito de omisión del deber de socorro del que el fiscal también le acusó. García Cuesta, minutos después del accidente, tomó el volante del coche. Ambos policías, en un día de libranza, regresaban a sus casas. Confesaron haber estado horas tomando copas y en exceso.

Tras la investigación de la Guardia Civil, que localizó y detuvo a los policías, el Ministerio del Interior los apartó del servicio de manera cautelar. El sindicato SUP señaló que ambos policías eran “autores de un miserable comportamiento” y exigió responsabilidades “a los mandos directos”.

En este caso existen dos similitudes con el caso del aberrante anuncio de la DGT, en el cual hace referencia y pone sobre la palestra, e incita al odio a todo un sector del transporte: Un ciclista muerto por un caminero, y otro ciclista muerto por un policía. La diferencia está en que el fallecido por el camionero fue un accidente fortuito sin intención, y el de la ciclista fallecida fue provocado por un policía fuera de servicio, ebrio, circulaba a gran velocidad, sorteando temerariamente ciclistas y adelantando en zonas prohibidas conduciendo un coche oficial camuflado. Todo lo ocurrido confirma una sentencia.

 

La DGT ha realizado un triste comentario en la red social afirmando que el spot no hace referencia a los camioneros

ENTONCES, TODOS LOS PROFESIONALES DEL TRANSPORTE NOS PREGUNTAMOS… ¿POR QUÉ NO SE HA INCLUIDO ESTE CASO EN EL VÍDEO DE LA CAMPAÑA DE LA DGT?

 

Con la cooperación de Manolo Álvarez

HI

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