Quinto fallecido del año en la N-II en otro choque con un camión a la altura de Pina

 

La última víctima es un zaragozano de 33 años que este sábado perdió la vida al salirse de su carril e impactar contra la cabina de un tráiler, cuyo conductor resultó ileso.

 

La última víctima es un zaragozano de 33 años que este sábado perdió la vida al salirse de su carril e impactar contra la cabina de un tráiler, cuyo conductor resultó ileso.

 

Apenas un día después de que un choque entre dos camiones obligara a cortar durante más de siete horas la N-II a la altura de Pina de Ebro, un zaragozano ha muerto este sábado en este mismo municipio al salirse de su carril e impactar contra la cabina de otro tráiler. Y con la muerte de este hombre, de 33 años e identificado como A. O., son ya cinco los fallecidos en siniestros similares en lo que va de año en esta conflictiva nacional.

Según ha informado la Guardia Civil de Tráfico, el choque mortal se registró sobre las 18.15 en el punto kilométrico 363,900. El equipo de atestados investiga todavía las causas, pero todo apunta a que el coche del fallecido, que circulaba en sentido Barcelona, invadió el carril contrario. El conductor del camión no tuvo tiempo de reaccionar y echarse al arcén, por lo que el turismo acabó impactando contra la cabina.

Hasta el lugar del accidente se desplazaron los bomberos de la Diputación de Zaragoza, que fueron los que rescataron el cadáver de la víctima –que falleció en el acto– del interior de su vehículo. Los sanitarios del 061 prestaron una primera asistencia al transportista, pero parece que este no presentaba lesiones de importancia y no fue preciso su traslado a un centro hospitalario.

Aunque el coche y el camión quedaron en medio de la calzada, la Benemérita pudo dar paso alternativo a los conductores que circulaban en ambos sentidos, por lo que no se registraron retenciones importantes.

Dos choques en 24 horas

El accidente de hoy confirma lo que era algo ya evidente: el tramo sin desdoblar de la N-II entre Alfajarín y Fraga se ha convertido en la mayor trampa mortal de la red viaria aragonesa. De hecho, ninguna otra carretera de la comunidad suma en lo que va de año más víctimas mortales. Tan solo la N-211, que en 2017 está registrando un atípico número de siniestros, iguala los cinco decesos de la carretera de Barcelona.

Otro ejemplo del peligro que entraña la N-II a su paso por la provincia de Zaragoza es el hecho de que justo el viernes se produjera otro choque de camiones en Pina de Ebro. Por fortuna, en este siniestro no hubo que lamentar víctimas mortales, pero uno de los transportistas sufrió lesiones graves y tuvo que ser evacuado en el helicóptero del 112 al Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

Uno de los tráilers implicados en la colisión del día 3 transportaba cientos de kilos de arena, que al extenderse por la calzada obligó a mantener cerrado este tramo durante más de siete horas, obligando a los usuarios a desviarse por la AP-2, con el consiguiente abono del peaje.

A lo largo de esta semana, la Guardia Civil hizo públicas también las sanciones impuestas a dos camioneros por adelantar de forma temeraria por este tramo sin desdoblar de la N-II. Fue el vídeo difundido a través de las redes sociales por otro transportista a mediados de octubre el que permitió a los agentes de Tráfico identificar a los infractores, cazados a la altura de los municipios zaragozanos de La Almolda (kilómetro 383) y Bujaraloz (389). La grabación -de la que también se hizo eco Heraldo.es- reflejaba perfectamente cómo los dos camioneros ponían en peligro la vida de varios usuarios de esta conflictiva vía, obligándoles a salirse de la calzada y circular por el arcén para evitar la colisión in extremis.

Por fortuna, los reflejos de los conductores que se cruzaron con los temerarios conductores impidieron que sus graves imprudencias se saldaran con víctimas. Aprovechando las imágenes difundidas en internet, la Guardia Civil de Tráfico logró contactar también con estas personas, a las que tomó declaración para armar la denuncia contra los infractores. De hecho, se les imputan sendos delitos contra la seguridad vial que podrían costarles entre dos y cinco años de prisión, así como hasta diez de retirada de carné. Uno de los infractores, con domicilio en Zaragoza, fue despedido de forma fulminante por su empresa.

Fuente – Heraldo.es