Muere un motorista de 34 años en la A-1 cuando volvía a casa tras una comida familiar

El regreso a casa tras una comida familiar ha terminado este jueves en tragedia. Sobre las 19.00 horas, un vecino de Armiñón de 34 años falleció en la A-1, a la altura de Nanclares de la Oca, cuando su motocicleta colisionó con un coche. Nada pudo hacerse por salvar la vida del joven, quien murió prácticamente en el acto debido a la violencia del impacto. El siniestro ocurrió en el punto kilométrico 343 sentido Madrid, muy cerca de Nanclares de la Oca. En la colisión se vieron implicados un Ford Focus y una motocicleta Suzuki GSX 600 R conducida por el vecino de Armiñón.

La Ertzaintza, que ha abierto diligencias para tratar de esclarecer lo sucedido, ha actuado para controlar el tráfico, intenso como corresponde a un día de puente festivo, en una de las principales vías del territorio. Ha desviado durante casi tres horas el tráfico por la salida de Subillabide. Pasado ese tiempo, la circulación recuperó la normalidad.

Con este nuevo accidente de tráfico, las carreteras provinciales siguen cobrándose vidas. Ya son ocho las personas que este 2016 han fallecido en la red viaria alavesa. Las dos últimas se habían sumado a este trágico balance el pasado 23 de noviembre, en un brutal choque de un todoterreno contra un camión en el que perdieron la vida un padre de 29 años y su hijo de corta edad.

El anterior ocurrió a mediados del mes de septiembre, tras un accidente que se registró también en una zona cercana a Nanclares de la Oca. Según informó entonces el Departamento de Seguridad, perdieron la vida dos hombres: un vecino de Tolosa, de 62 años, que viajaba como copiloto; y un súbdito español residente en la localidad gala de Hendaya, de 59 años, que conducía el automóvil.

Padre e hijo

El primer accidente mortal de este 2016 tuvo lugar el 5 de enero, cuando una joven vizcaína de 18 años, vecina de Amorebieta, se estrelló contra un camión en la N-240, en Legutiano. Sólo veintidós días después, el 27 de enero, pereció un vecino de Bilbao, de 39 años, al precipitarse el turismo en el que viajaba por un barranco en el Alto de la Barrerilla, en Urkabustaiz.

La lista de fallecidos se amplió con el inicio del verano. El 22 de julio, una mujer holandesa de 65 años perdió la vida tras una colisión múltiple registrada en la A-1, en Armiñón. El cuarto se produjo el 14 de septiembre en Iruña de Oca. Y el quinto tuvo lugar en Leza, en la A-124, y se cobró dos vidas. La de un padre y su pequeño retoño.

 

Elcorreo.com

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