Los transportistas denuncian que la DGT está imponiendo multas de 2.800 euros por error

 

Fenadismer asegura que los agentes de tráfico no admiten como válidos la póliza del seguro, sino que se limitan a sancionar por no figurar en el Fichero Informático de Vehículos Asegurados (FIVA)

 

La Federación Nacional de Asociaciones de Transportes de España (Fenadismer) ha transmitido a la Dirección General de Tráfico (DGT) una queja por la actuación que están llevando a cabo los agentes de tráfico en carretera, y posteriormente ratificada por las jefaturas de Tráfico, sancionando a los transportistas por carecer presuntamente de los seguros obligatorios de circulación con multas de 2.800 euros, pese a que los seguros están contratados y en vigor.

A este respecto, Fenadismer explica que los agentes de tráfico en carretera no admiten como válidos la póliza y el correspondiente recibo del seguro del vehículo concertado por el transportista con la correspondiente compañía aseguradora, sino que se limitan a sancionar por no figurarles en el Fichero Informático de Vehículos Asegurados (FIVA).

Este fichero fue creado por el Ministerio de Economía en 2009 y gestionado por el Consorcio de Compensación de Seguros para que las compañías aseguradoras comunicaran los datos referidos a los seguros de los vehículos asegurados de sus clientes.

Una vez impuesta la sanción, si el transportista decide presentar alegaciones al considerarla injusta por tener el seguro en vigor, debe renunciar al descuento del 50% del importe de la multa por pronto pago.

Sin embargo, según Fenadismer, pese a aportar toda la documentación acreditativa del seguro e incluso el certificado de vigencia emitido por la propia aseguradora, la Jefatura Provincial de Tráfico desestima sus alegaciones, justificándolo en que en el momento en que se impuso la sanción el vehículo no constaba en el Fichero FIVA.

Fenadismer considera «absolutamente injusto y contrario al principio de imputabilidad que sea el transportista sancionado por un hecho ajeno totalmente a su voluntad, con el agravante de que se está aplicando un tipo infractor a una presunta conducta que realmente no ha existido, ya que el vehículo se encontraba correctamente asegurado, por lo que tal sanción no debería ser impuesta al transportista, sino en todo caso a la compañía aseguradora por incumplimiento de su obligación de suministro de la información preceptiva al Fichero Informático de Vehículos Asegurados».

Fuente – Abc.es