La DGT quiere acabar con los avisos de controles policiales en las carreteras

La DGT quiere acabar con los avisos de controles policiales en las carreteras

La parálisis política impide que el Gobierno tramite, tras la solicitud de Tráfico, una nueva norma que prohíba que los conductores difundan mediante apps y redes sociales la ubicación de dispositivos contra la alcoholemia

 

La Dirección General de Tráfico lleva casi un año esperando a que haya una mayoría parlamentaria que pueda tramitar una pequeña pero muy necesaria modificación legal. A día de hoy, un conductor que avise de un control policial a otro con destellos de luces está utilizando el deslumbramiento sin justificación -y obviamente facilitando la huida de posibles infractores- y puede ser denunciado por los agentes, según el Reglamento General de Circulación. Pero si esa misma persona coloca el aviso en una red social o en aplicaciones específicas para conductores como Waze o Social Drive no está cometiendo delito alguno, aunque el alcance y las consecuencias de su señal de alerta sean mucho mayores. 

Muchos conductores que darían positivo en cualquiera de los controles que policía y Guardia Civil han montado hoy mismo en la provincia están cogiendo rutas alternativas para evitar soplar en el alcoholímetro. «Es justo lo que trató de hacer el kamikaze de la A-5 antes de meterse en dirección prohibida y matar a una persona cuando cuadriplicaba la tasa máxima permitida», recuerda acerca del reciente accidente Antonio Lucas, director de Seguridad Vial en el Real Automóvil Club de España (Race).

El peligro de alertar a terceros de controles no facilita sólo que conductores ebrios o drogados sigan circulando. También impide que los agentes intercepten vehículos sin asegurar y, fuera de la seguridad vial, es una ayuda para criminales de todo tipo. Una campaña francesa -país donde sí es ilegal usar aplicaciones para estos fines- se viralizó en nuestro país al relacionar las apps con el secuestro de menores. Ladrones, narcotraficantes y terroristas son algunos de los colectivos más interesados en saber cuándo y dónde van a estar los agentes esperándolos en la carretera. Son usuarios adictos.

Tras varios años de reclamaciones de agentes de Guardia Civil y Policía, la DGT decidió hace un año consultar a la Abogacía del Estado sobre la conveniencia de intentar terminar con esta práctica. «Nos contestaron en abril del año pasado recomendando la prohibición, así que enviamos una solicitud al Ministerio de Interior para que impulse la reforma y determine si debe incluirse en el reglamento de circulación o en otro sitio», afirma Jorge Ordás, subdirector de Gestión de la Movilidad y Tecnología de la DGT. «Pero nos afecta la falta de estabilidad política como a todo el mundo y habrá que esperar a que haya gobierno», añade el directivo de la DGT.

Mientras la prohibición espera a tener carta de naturaleza, avisar a otro conductor en Waze o Social Drive de que se ha visto un control «es una práctica legal aunque obviamente no recomendada», admite Ordás.

Preguntado por las razones que podrían encontrar los conductores para participar en informaciones de este tipo, el director de Seguridad Vial del Race apunta que «la gente puede hacer un paralelismo entre los radares y los controles», ya que los controles fijos de velocidad se anuncian en la web de la DGT y se comparte su ubicación con empresas y entidades que publican la entrada de datos de la propia Dirección. «Pero no son en absoluto lo mismo. El control de alcoholemia y drogas es prevención y seguridad», señala, aunque muchos conductores tiendan a ver las medidas como un todo porque tienen una parte común, las multas. En las redes sociales, los comentarios legitimadores de esta práctica siempre destacan la necesidad de «protegerse» de las sanciones y enarbolan el discurso del «afán recaudatorio» de la DGT. Lucas cree que es necesario incidir en la concienciación que tan buenos resultados ha dado en reducción de siniestros por alcohol y drogas -aunque en Alicante han aumentado las muertes-. «Es necesario que se cree un clima de rechazo social si alguien realiza esa práctica, igual que ya nos bajamos del coche si el conductor no está para conducir», incide el directivo del Race.

La DGT rechaza de plano la tesis. «Mantenemos estable cada año el número de denuncias, que ronda los dos millones. Un tercio de las cajas de radares están vacías porque las usamos con fines disuasorios y ponemos los radares en puntos muy estudiados donde hay concentración de accidentes por cuestiones técnicas de la carretera», enumera Ordás. Los datos de recaudación del organismo se mueven en una horquilla de entre 340 y 390 millones de euros anuales en el periodo 2012-2016, con una tendencia a la baja.

Una comunidad unida por la desconfianza en la DGT

Social Drive cultiva un estado de opinión muy popular en la red que mantiene a Tráfico bajo sospecha por «afán recaudatorio»

Mientras se escribe este artículo, la aplicación Social Drive marca 15 controles activos y verificados por dos conductores o más en toda la provincia. Se concentran en la ronda de Elche y en las salidas de Alicante, aunque también hay varios puntos rojos en carreteras comarcales de la Vega Baja.

Los usuarios de esta aplicación, lanzada a principios de 2014, ya suman unos 3.000.000 en el país. Al no haber recibido contestación de la empresa, la cifra de alicantinos que la usan es desconocida, pero puede intuirse por la actividad en la zona que es elevada. La app, compatible con sistemas de operación por voz, ofrece a los conductores la posibilidad de enviar al resto de la red alertas de cuatro tipos: radar, control, otras incidencias y Pegasus (helicóptero). El esfuerzo dedicado a vigilar a los vigilantes de la DGT hace pensar en que la desconfianza hacia la autoridad cohesiona en gran parte a esta comunidad de conductores.

Poco antes de la Nochevieja la app publicaba en su cuenta de Twitter, acompañado de la imagen de un control y un alcoholímetro, el texto «Ellos están listos ¿y tú? Ahorra en sorpresas», junto a un enlace promocional. Toda la actividad de su cuenta está llena de avisos de radares móviles, de emoticonos que se ríen de los lugares donde los esconden, de protesta por emboscadas. Se busca complicidad para completar el mensaje: la autoridad no organiza controles sino cacerías y hay que protegerse entre todos.

na visita al popular Forocoches confirma que muchos de quienes están a favor de esta red de apoyo en la carretera sin censura creen que hay un afán recaudatorio de la autoridad. «Hace muchos años, reconfortaba ir de viaje y encontrarse con la DGT, era una presencia positiva. Si siguiera como entonces, a nadie se le ocurriría usar estas apps, son una reacción al proceder de la DGT» escribe un usuario. Otro habla de «gente que se ve obligada a prevenirse de la actividad con la filosofía actual de la DGT».

Este estado de opinión se cultiva también en comunidades online y medios especializados, algunos de los cuáles señalan a Pere Navarro, máximo responsable de la DGT, de imprimir ese presunto viraje recaudador al ente gestor del tráfico.

Capturas de pantalla de un usuario de Social Drive de Alicante de la pasada Nochevieja. La mayoría de las aportaciones son controles, aunque hay avisos de radares y otras incidencias. La hora y el contenido permite comprobar que muchos usuarios buscan que los demás conductores se desvíen, no siempre en condiciones de conducir. Los iconos de acceso rápido de la aplicación: radar, control, incidencia y helicóptero.

Fuente –Diarioinformacion.com

 

La DGT quiere acabar con los avisos de controles policiales en las carreterasEnvíanos tu historia, tu opinión sobre el transporte, vídeos, fotos y noticias por WhatsApp AL 655938053