Francia amenaza con un ‘tasazo’ a miles de camiones murcianos que recorren Europa

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Camiones españoles cruzando la frontera de Francia. /EFE

 

Preocupación en el sector del transporte por los más de 9.000 tráileres de frutas y hortalizas que cruzan cada año las carreteras galas

 

¿A la tercera irá la vencida? El potente sector regional del transporte se ha puesto de nuevo en guardia ante la pretensión del Gobierno francés de aplicar un impuesto de circulación para los camiones que transitan por sus carreteras, incluidos los extranjeros, para que así contribuyan al mantenimiento de las infraestructuras, según reveló ayer la ministra de Transportes, Elisabeth Borne.

Este impuesto, con el que se espera recaudar unos 550 millones de euros anuales, sería una alternativa a la llamada ‘ecotasa’ que se había concebido para los camiones que utilizaban carreteras libres de peaje, y que fue abandonada a finales de 2013 por las protestas que generó entre los propios transportistas franceses, principalmente de la zona de Bretaña.

La incidencia sobre la Región de Murcia sería inmediata, ya que cada año transitan por las carreteras francesas más de 9.000 camiones frigoríficos, la mayoría cargados de frutas y hortalizas, con destino a los mercados europeos, principalmente Gran Bretaña y Alemania. Realizan una media de 200.000 viajes de ida y vuelta que tendrían que soportar este nuevo gravamen, ya que el paso por Francia es obligatorio. En este sentido, España y Portugal serían los dos países más penalizados con la medida que baraja el Gobierno francés.

Los transportistas ya se han ‘estrenado’ este año con la tasa por cruzar el País Vasco, que grava 80.000 viajes al año

Unos 20 millones al año

A través de la frontera de La Junquera se realizan 120.000 viajes en ambos sentidos con destino y origen en la Región de Murcia; y los 80.000 restantes se hacen a través de Irún. Los primeros abastecen de mercancías a Alemania, Suiza, Polonia y otros países del centro y este de Europa; mientras que la ruta por el País Vasco conecta con Gran Bretaña y Holanda, según explicaron ayer el presidente de la Federación Regional de Organizaciones Empresariales de Transportes (Froet), Pedro Díaz, y el consejero delegado de Primafrio, José Esteban Conesa, la mayor empresa del sector a nivel nacional. Los camiones de Primafrio realizan más de 45.000 viajes de ida y vuelta cada año por territorio francés. Mueven el 35% de la exportación regional.

Díaz considera que es prematuro estimar el impacto que tendrá en los costes del transporte, hasta que no se conozca la cuantía del gravamen. La única referencia que existe es la de hace tres años -cuando el Gobierno francés hizo otro intento-, que se evaluó en unos 20 millones de euros anuales para la flota murciana. Señala que hubo entonces una fuerte contestación de los camioneros franceses que paralizó esta medida; lo mismo que sucedió en el primer intento por aplicar una ‘ecotasa’.

El presidente de Froet sostiene que ya se paga el correspondiente peaje por el uso de las autopistas francesas, lo cual debería ser suficiente para satisfacer la política impositiva del Gobierno francés. Lo que se pretende ahora, añade, es aplicar un gravamen en las autovías y carreteras de alta capacidad con tráfico internacional que también son utilizadas por los camiones.

Para la primavera

Pedro Díaz confía en que la iniciativa de la ministra de Transporte no prospere. Elisabeth Borne, entrevistada por el diario económico ‘Les Echos’, recordó ayer que desde el comienzo de su mandato había insistido en que «los flujos de camiones que transitan por nuestro territorio también deben contribuir a la financiación de nuestras infraestructuras». Para materializar esa voluntad en una ley sobre la movilidad, que debe ser sometida al Parlamento en primavera, el Ejecutivo privilegia la opción del impuesto en lugar del peaje en ciertas vías interurbanas, por ser una solución más simple.

Asimismo, adelantó que en esa ley se incluirá un dispositivo que facilitará la puesta en marcha de peajes urbanos. «La legislación ya otorga ahora esa posibilidad a los ayuntamientos, pero solo a título experimental y durante tres años, un periodo que es demasiado corto teniendo en cuenta las inversiones que hay que hacer», justificó la ministra. En Francia no se ha implantado hasta ahora ningún peaje urbano, como los que existen en Londres o Milán, y la inmensa mayoría de los responsables locales que se han pronunciado sobre esa posibilidad lo han hecho en contra, como la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.

La flota de camiones de la Región está integrada por 12.000 vehículos, de los que 9.000 son transportes frigoríficos dedicados principalmente al sector hortofrutícola. El mayor volumen de viajes se concentra en primavera y otoño, explicó el presidente de Froet. El transporte tiene un coste de entre 1 y 1,10 euros por kilómetro recorrido. El impuesto francés, si se aplica, podría encarecer el precio final entre 1 y 2 céntimos por kilo, según los cálculos que se hicieron en el año 2014.

Impuesto en Guipúzcoa

Las empresas de transporte internacional tienen que asumir desde principios de este mes el peaje específico que aplica la Diputación de Guipúzcoa a los camiones que transitan por sus carreteras para cruzar el paso de Irún. Froet estima que los portes se pueden encarecer hasta los 14 euros, lo cual se considera un impuesto muy elevado en comparación con los kilómetros recorridos. La horquilla oscila entre los 33 y 44 céntimos por kilómetro. Las autoridades vascas recaudan la tasa a través de un arco provisto de cámaras que identifican la matrícula de los vehículos de más de 3,5 toneladas. Por Irún cruzan cada año 80.000 camiones con origen y destino en la Región de Murcia, el 40% del tráfico total que recorre Europa.

Tanto el sector del transporte como el hortofrutícola temen que exista una repercusión sobre el precio final de las frutas y verduras que se exportan al resto de Europa, sobre todo si Francia decide aplicar este impuesto, que no va dirigido expresamente a combatir la contaminación del transporte por carreteras, sino a mantener el estado de las infraestructuras. Las empresas del sector se adaptan inmediatamente a los requerimientos y directivas de la autoridades europeas para reducir los niveles máximos de emisiones en carretera. Los camiones de Primafrio, por ejemplo, cumplen la última normativa Euro 6, la más rigurosa.

«Espero que al final no prospere este nuevo impuesto»

«Las carreteras estatales francesas son bastantes buenas y las utilizamos a menudo. Ahí es donde se quiere aplicar este impuesto, que espero que al final no prospere», indica José Esteban Conesa Alcaraz, consejero delegado de Primafrio, la mayor empresa del sector con más de 1.700 camiones. Si al final se aprueba el gravamen francés, teme que sea el preámbulo y contagie a España. Es partidario de corregir todos los efectos negativos del transporte por carretera, y por eso se adelanta en la aplicación de cualquier norma regulatoria de la UE.

«Ya pagamos el peaje de autopistas; este es el tercer intento»

El presidente de la patronal Froet, Pedro Díaz, considera que el margen de maniobra del sector para frenar la iniciativa francesa es muy limitado. Compete más al Gobierno español y a las autoridades europeas, aunque estas últimas no se implican lo suficiente. Los transportistas tienen que afrontar desde este mes el impuesto por atravesar parte del País Vasco, y ahora tienen enfrente a Francia. «Ya pagamos el peaje de las autopistas, y ahora pretenden gravar el paso por las autovías y carreteras nacionales. Este sería el tercer intento de Francia. Es un país de paso obligado».

 

Fuente – Laverdad.es

 

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