El GPS hace perder 29 horas al año a cada conductor

El GPS hace perder 29 horas al año a cada conductor

El 47% se ha mostrado disconforme con alguna instrucción del navegador

El 52% confiesa fiarse en exceso de los GPS, sin hacer caso a las señales

El 31% de los entrevistados se ha enfrentado verbalmente al dispositivo

De un tiempo a esta parte, preguntar para llegar a un sitio se ha convertido en una costumbre en extinción. Si tenemos la percepción de que nos hemos perdido, nos dirigimos sin pensarlo al GPS. Estos dispositivos nos han sacado de más de un entuerto y han agilizado los viajes. Pero en otras ocasiones, que son con las que nos solemos quedar, esta tecnología nos ha condenado a viajes imposibles.

Según un estudio de la ‘app’ MyTaxi, recogido en Forbes, los conductores pierden 29 horas al año, debido a las «instrucciones incorrectas del GPS». Este mismo informe, que toma como muestra 2.000 conductores, recoge que un 47% llegó a estar en desacuerdo con su sistema de navegación y el 31% se enfrentó (por lo menos) a gritos con el GPS. De violencia física no se habla.

Pero, ¿a quién no le ha pasado entrar en dirección prohibida o por un camino intransitable por culpa de la vocecita del GPS? Maniobras que necesitan rectificación y que van acumulando una carga de minutos.

«No es sorprendente que los conductores se sientan frustrados con los navegadores. Muchos no se actualizan automáticamente con los mapas ni utilizan datos de tráfico en directo», explica Finlay Clark, director de Waze en Reino Unido. El éxito de esta aplicación, que Google compró en 2013 por 966 millones de dólares, reside en la aportación de sus usuarios. Estos informan, por ejemplo, de incidencias en la carretera.

Aunque en el estudio de MyTaxi también se recoge una pregunta cuya respuesta deposita parte de culpa en el conductor. El 52% de los encuestados confiesa fiarse en exceso de los GPS, dejando de lado las señales de carretera o incidencias que pueda haber en el camino. En definitiva, que si el GPS lo dice, podemos pasar por encima de conos o intentar superar en raso una valla… Quizás, sólo quizás, no sea tan mala idea llevar, por si acaso, un viejo mapa para los viajes largos.

 

Fuente – Elmundo.es