Dos años de cárcel por embestir su remolque contra una iglesia de Totana

El hombre ha reconocido los hechos y el fiscal ha bajado la pena siete años porque padece una alteración psíquica

Un hombre acusado de dañar con el remolque de su coche las puertas del siglo XVIII de una iglesia de Totana (Murcia) ha reconocido hoy lo hechos ante la Audiencia Provincial y se ha conformado con cumplir dos años de prisión y pagar una multa de 720 euros.

El fiscal, que inicialmente reclamaba nueve años y medio de cárcel para A.M.R., ha rebajado su solicitud de condena al aplicar las atenuantes de dilaciones indebidas y de trastorno mental, esta última, porque aquel padece una alteración psíquica que se manifiesta con una conducta antisocial y paranoide.

El pacto de conformidad, alcanzado por la fiscalía y el letrado defensor, el abogado Evaristo Llanos, incluye el cumplimiento de dos años de cárcel por un delito de daños y el pago de una multa de 720 euros por un delito de lesiones, ya que así mismo el pago de una multa de 60 euros por una falta de daños, ya que al arremeter contra la iglesia hirió a un feligrés que aguardaba el inicio de la misa.

Según el reconocimiento de hechos efectuado por A.M.R., estos ocurrieron en la iglesia parroquial de Santiago el Mayor en la tarde del 18 de abril de 2013, cuando colocó su coche y el remolque cargado de alcachofas y, marcha atrás, lo empotró contra la entrada del templo, tal y como se puede apreciar en vídeo que se grabó después de los hechos.

Con su acción produjo daños en las puertas y en los bancos de la iglesia que han sido tasados en casi diez mil euros.

El acusado, y en su nombre, las compañías aseguradoras del coche y del remolque, deberán afrontar el pago de esa indemnización, a la que hay que unir los 5.000 euros reclamados para el fiel que resultó herido.

También deberá abonar 123 euros por los daños que produjo en el cuartel de la Guardia Civil de Totana al que fue trasladado tras su detención.

Los hechos que hoy han quedado juzgados se produjeron cuando al acusado sufrió un trastorno mental al no conseguir vender la cosecha de alcachofa por su bajo precio.

Laopiniondemurcia.es