Así vaciaban camiones unos ladrones en áreas de servicio de la AP-7 | Vídeo

 

Agentes de los Mossos han desarticulado una organización criminal dedicada al robo de mercancías de camiones mediante el método conocido como ‘telonero’. Actuaban principalmente en la AP-7,  la mayoría entre el área de servicio del Penedès y la de Montseny.

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El operativo policial permitió detener a 23 personas de un mismo clan familiar, 18 hombres y 5 mujeres, de nacionalidad española y de edades comprendidas entre los 21 y los 49 años, por 15 robos con fuerza interior de vehículo y 3 robos con intimidación. Los Mossos han difundido un vídeo de la operación:

La investigación se inició a finales de mayo, cuando los Mossos detectaron un considerable aumento de los robos a camiones a partir de un mismo patrón delictivo en áreas de descanso y servicio de la AP-7, la mayoría concentrados entre el área de servicio del Penedès y la de Montseny.

Violentos

En todos los casos los ladrones habían utilizado el método conocido como ‘telonerost. Durante la noche, una parte del grupo se desplazaba en vehículo hasta las áreas de descanso y servicio donde estacionan los camiones de mercancías y cortaban las lonas de los camiones para comprobar el contenido de la carga.

Una vez localizaban una carga de su interés, dejaban una persona en el lugar para vigilar la zona y activaban los vehículos de carga, normalmente furgonetas.

Cuando las furgonetas llegaban a la zona el grupo volvía a constatar que no había presencia policial y forzaban la puerta de la zona de carga de los camiones para descargar la mercancía elegida. La operación de vaciado no duraba más de 10 minutos. Aunque se limitaban a forzar los vehículos no dudaban en intimidar y utilizar la violencia sobre los camioneros en caso de que estos bajaran de la cabina para comprobar qué sucedía.

Colocaban rápido la mercancía

Posteriormente transportaban la mercancía, entre grandes medidas de seguridad, a casas o locales de la organización donde permanecía hasta que era vendida a sus receptadores. El grupo disponía de un importante entramado de personas que les permitía vender el material sustraído de una forma muy ágil, en algún caso en menos de 12 horas se habían deshecho de partidas enteras.

Principalmente seleccionaban transportes de ropa y zapatoselectrónica de consumo (televisores, ordenadores, tarjetas de memorias u otros consumibles) y alcohol. Aunque en algún caso habían llegado a sustraer material para fontanería o alimentación. Gran parte de los transportes asaltados tenían destino fuera de España, lo que dificultaba a los investigadores la localización y seguimiento de los hechos.

Gracias a las pesquisas policiales los agentes determinó que detrás de los robos se encontraba una misma organización criminal, un clan familiar liderado por un matrimonio ubicado en Barcelona, ​​en el distrito de Sant Martí. La mayoría de sus integrantes eran personas con diversos antecedentes -más de 300 entre todos- por delitos contra el patrimonio.

Los investigadores también constataron que el grupo tomaba muchas medidas para evitar la acción policial. Incluso utilizaban para cometer los robos vehículos a nombre de testaferros que habían adquirido con documentación falsificada, así evitaban que la policía pudiera relacionarlos con sus integrantes.

Importante logística

La banda tenía una capacidad logística muy importante, en una noche podían llegar a comprobar la carga de 40 camiones y en alguna ocasión habían llegado a movilizar hasta tres furgonetas de gran capacidad para maximizar las cargas de los robos.

Ante estos hechos el día 12 de noviembre se estableció un operativo policial que permitió detener a 18 miembro de grupo, y realizar la entrada y registro en los domicilios que los detenidos en Barcelona, ​​Sant Adrià de Besòs, Badalona, ​​Terrassa, Mataró y Sant Fost de Campsentelles.

En los domicilios los agentes intervinieron siete vehículos, entre los que había uno valorado en más de 100.000 euros, 26.500 euros en efectivo y gran cantidad de material e indicios de la actividad ilícita del grupo.

Con la acción policial también se desmantelaron dos plantaciones de marihuana, con un total de 500 plantas con un valor en el mercado ilegal de más de 200.000 euros que dos de los arrestados tenían en sus domicilios en Terrassa y el barrio de la Trinitat Nova (Barcelona)

Seis de los arrestados, los principales líderes del entramado criminal, ingresaron en prisión tras pasar a disposición judicial, el resto quedaron en libertad con cargos. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.

 

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