Un guardia civil atropelló y mató a un ciclista en Montblanc

 

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Horrorizado y lleno de ira cada vez que se emite el anuncio de la DGT acusando al sector de asesinos, por que un camionero, atropelló a un ciclista y este falleció.

 

Hoy, en muchos de los emails que nos enviáis, nos hemos encontrado con este artículo del diario El Pais, el cual publica el atropello mortal que sufrió un ciclista por  parte de un Guardia Civil y el cual os vamos a mostrar.  El suceso ocurrió en 2006, aunque la fecha no es relevante.

Según El diario Digital el País en España hay censados 2,85 millones de camiones y se estima que circulan por nuestras carreteras al año, 4,75 millones.  Según Wikipedia, La Guardia Civil tiene  ‎77 427 efectivos empleados.  Teniendo en cuenta según los números, las probabilidades que hay de que un camión atropelle a un ciclista  en cuanto a que lo haga un Guardia Civil, cuentan con una diferencia abismal.

 

Por esta razón es, que la DGT tendría que haber eliminado el vergonzoso anuncio.

 

“Lo que no podemos permitir es que al amparo de un accidente aislado -que lamentamos profundamente- se criminalice y se deje en evidencia como se está dejando a todo el sector, cuando la realidad es que la inmensa mayoría de los empresarios de transporte y conductores cumple las normas escrupulosamente”.

 

El agente, de 26 años, dio positivo en el control de alcoholemia

Un agente de la Guardia Civil fuera de servicio fue detenido el  día 1 de enero tras atropellar mortalmente a un ciclista en Montblanc (Conca de Barberà) y arrojar una tasa de alcoholemia que prácticamente cuadruplicaba el índice permitido, fijado en 0,25 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. El detenido, Fernando G. C., de 26 años, regresaba a su domicilio, ubicado en Montblanc, el domingo a las diez de la mañana, después de pasar la noche de fin de año de fiesta.

Cuando el agente circulaba con su vehículo, un Renault Clío, por la avenida del General Prim, situada en la urbanización Sant Maties de Montblanc, se topó con Jaume G. M., un hombre de 60 años que, como casi todos los domingos, practicaba el ciclismo. El joven embistió por detrás al ciclista, que murió al acto como consecuencia del impacto del vehículo y porque, según informaron fuentes policiales, aunque llevaba casco, se golpeó fuertemente la cabeza con un bordillo al caer de la bicicleta.

En la prueba de detección alcohólica, el conductor dio una tasa de 0,9 miligramos por litro de aire espirado, cuando el máximo permitido por la ley es de 0,25, por lo que quedó detenido.

El hombre declaró ante el titular del Juzgado de Guardia de Valls como presunto autor de un delito de homicidio por imprudencia. Aunque la investigación abierta por la Policía Local de Montblanc tendrá que esclarecer las causas exactas del accidente, todo parece indicar que el cóctel de alcohol y cansancio están detrás del siniestro. Al parecer, el detenido, sobre el que no constan antecedentes por causas similares, no circulaba a una velocidad excesiva cuando embistió con su coche al ciclista.
Representantes de la Guardia Civil, por su parte, declinaron ayer manifestarse sobre la detención de uno de sus agentes, que estaba destinado en el cuartel de Montblanc. No obstante, fuentes de la investigación han recordado que cuando se produjeron los hechos Fernando G. C. estaba fuera de servicio y viajaba con su vehículo particular, por lo que, precisaron, “se le debe dar un trato de persona civil”.

Los vecinos de Montblanc se mostraban ayer conmocionados tras conocer la fatal noticia del fallecimiento de Jaume G. M. Algunos recordaban que la víctima era una persona muy popular en el pueblo, amante del ciclismo, un deporte que practicaba con asiduidad.

La víctima formaba parte de la sección ciclista del Casal Montblanquí, que ahora se plantea celebrar un homenaje en su memoria, lo que dependerá de dónde se celebren los funerales, ya que, aunque Jaume G. M. había residido toda la vida en la capital de la Conca, donde tenía varias propiedades y fincas, desde que se casó vivía a caballo entre Barcelona y Montblanc. “Se escapaba aquí siempre que podía, le encantaba el pueblo, pero su mujer solía quedarse en Barcelona”, recordaba ayer Joan Llort, concejal de Gobernación de Montblanc, quien explicó que el matrimonio no tenía hijos.  Ver artículo en  Elpais.com

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