Un camionero de 49 años muere de un infarto mientras conducía

La víctima, de 49 años, había salido momentos antes de la empresa cuando sufrió el paro cardíaco

El conductor de un camión de la empresa de recogida de residuos sólidos Urbaser de La Laguna, de 49 años, perdió ayer la vida, tras sufrir un infarto y perder el control del camión que conducía que acabó por chocar contra un muro, según informaron fuentes policiales a la opinión de tenerife.

El trágico suceso tuvo lugar sobre las 18:59 horas, cuando la víctima había salido con un camión de reparto de contenedores desde la sede de la empresa en la calle Alfredo Hernández Canino, en El Ortigal.

Al parecer, los hechos sucedieron minutos antes de las 19:00 horas cuando la víctima conducía un camión de reparto de contenedores, probablemente para colocar en las calles de La Laguna, ya que es el único vehículo apto para circular por sus calles.

De repente, el operario comenzó a sentirse indispuesto y perdió la consciencia lo que provocó que el vehículo acabara por impactar contra un muro que detuvo su carrera.

Sus compañeros dieron de inmediato la voz de alarma al teléfono único de emergencias 112 que envió una dotación de la Policía Local de La Laguna así como dos ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC), una de ellas sanitarizada y la otra medicalizada. El personal facultativo de las mismas estabilizó a la víctima durante cierto tiempo hasta que consiguieron llevarlo en una unidad hasta el Hospital Universitario de Canarias (HUC), donde falleció nada más llegar. La Policía Local que había hecho acto de presencia se encargó de elaborar el atestado. Por un lado, uno dirigido a la Fiscalía de Siniestralidad Laboral al ser considerado un accidente laboral y otro por el incidente de tráfico.

Su muerte causó hondo pesar entre los compañeros que a esa hora comenzaban el turno de trabajo.

Fuente de la noticia: Laopinion.es

Un camionero de 49 años muere de un infarto mientras conducía

La víctima, de 49 años, había salido momentos antes de la empresa cuando sufrió el paro cardíaco

El conductor de un camión de la empresa de recogida de residuos sólidos Urbaser de La Laguna, de 49 años, perdió ayer la vida, tras sufrir un infarto y perder el control del camión que conducía que acabó por chocar contra un muro, según informaron fuentes policiales a la opinión de tenerife.

El trágico suceso tuvo lugar sobre las 18:59 horas, cuando la víctima había salido con un camión de reparto de contenedores desde la sede de la empresa en la calle Alfredo Hernández Canino, en El Ortigal.

Al parecer, los hechos sucedieron minutos antes de las 19:00 horas cuando la víctima conducía un camión de reparto de contenedores, probablemente para colocar en las calles de La Laguna, ya que es el único vehículo apto para circular por sus calles.

De repente, el operario comenzó a sentirse indispuesto y perdió la consciencia lo que provocó que el vehículo acabara por impactar contra un muro que detuvo su carrera.

Sus compañeros dieron de inmediato la voz de alarma al teléfono único de emergencias 112 que envió una dotación de la Policía Local de La Laguna así como dos ambulancias del Servicio de Urgencias Canario (SUC), una de ellas sanitarizada y la otra medicalizada. El personal facultativo de las mismas estabilizó a la víctima durante cierto tiempo hasta que consiguieron llevarlo en una unidad hasta el Hospital Universitario de Canarias (HUC), donde falleció nada más llegar. La Policía Local que había hecho acto de presencia se encargó de elaborar el atestado. Por un lado, uno dirigido a la Fiscalía de Siniestralidad Laboral al ser considerado un accidente laboral y otro por el incidente de tráfico.

Su muerte causó hondo pesar entre los compañeros que a esa hora comenzaban el turno de trabajo.

Fuente de la noticia: Laopinion.es

La empresa del camión polaco de Berlín, a la ruina


La empresa cuyo camión fue utilizado el pasado diciembre en el atentado del mercado de Navidad de Berlín se enfrenta a serios problemas económicos, ya que la carga transportada se ha echado a perder después de estar retenida semanas en Alemania, y los compradores exigen una compensación.

El dueño de la empresa, el polaco Ariel Zurawski, perdió a su primo en el atentado, el conductor del camión que fue asesinado por el terrorista que robó el vehículo, y ahora teme que su negocio se hunda si no consigue hacer frente a las perdidas.

“Ni yo mismo sé el valor de la mercancía (material de construcción), ya que nadie me lo quiere dar porque es un secreto comercial, además la fiscalía alemana no ha contactado con nosotros para explicarnos qué sucederá con la carga, así que me temo que nos vamos a quedar solos con este problema”, se lamentó en declaraciones a la cadena TVN24.

El camión transportaba materiales metálicos que ya están cubiertos de óxido y son inutilizables, explicó el transportista, quien precisó que la carga estaba asegurada aunque no contra “actos de terrorismo”, escenario que ni la propia compañía aseguradora preveía como posible.

El atentado tuvo lugar en Berlín el pasado 19 de diciembre, cuando, tras robar el camión, un hombre identificado como Amis Anri, de nacionalidad tunecina, irrumpió con el vehículo en un mercadillo navideño situado en una céntrica plaza de la capital alemana, dejando doce muertos y más de 50 heridos.

En el asiento del copiloto fue encontrado muerto el conductor original del camión, el polaco Lukasz Urban.

Tanto el camión como el remolque con la carga fueron retenidos en Alemania para la investigación del atentado.

 

Fuente de la noticia: Eldiario.es

Dos empresarios imputados por la muerte de un conductor “Su trabajo se había convertido en un infierno”

La Fiscalía sostiene que las abusivas condiciones laborales indujeron a la víctima a suicidarse prendiéndose fuego con gasolina.
Los acusados son de Cantabria y se solicitan dos años de prisión como presuntos autores de un delito contra el derecho de los trabajadores

Su trabajo se había convertido en un infierno. Había perdido quince kilos de peso, tomaba medicación para dormir y cuando lograba conciliar el sueño, solo veía luces de coches que se dirigían hacia él. Al final ya no pudo más y dijo basta. El 23 de noviembre de 2012 detuvo su furgoneta en la localidad vallisoletana de Villalón de Campos. Salió del vehículo, se roció con gasolina y se prendió fuego. Su vida terminó al borde de la N-610. Se llamaba Daniel F.H. Tenía 41 años y era vecino de Lasarte-Oria.

Cinco años después de aquel dramático final, dos empresarios del sector del transporte se sentarán en el banquillo de los acusados. Se les imputa un delito contra el derecho de los trabajadores. La Fiscalía solicita para cada uno de ellos dos años de cárcel. El ministerio público considera que las abusivas condiciones laborales determinaron el fatal desenlace.

920
kilómetros
recorría al día el conductor que se prendió fuego en noviembre de 2012. De lunes a sábado pasaba más de diez horas al volante, sin tener en cuenta los tiempos de carga y descarga en cada población, «lo que aumentaba su jornada laboral aproximadamente a 12-14 horas».
En el proceso está también personada la familia del trabajador que pide penas de prisión similares a las del fiscal y una indemnización superior a 100.000 euros. Los familiares están representados por el letrado donostiarra Javier Sánchez.

Los acusados, según el escrito de conclusiones provisionales de la Fiscalía, suscribieron en los años 2012 y 2013 tres contratos con la víctima para que desempeñara el cometido de conductor, con una jornada laboral de 40 horas semanales, de lunes a domingo. Dicho contrato, según la acusación pública estaba sujeto a la legislación vigente y al Convenio de Mercancías por Carretera.

La Fiscalía sostiene, no obstante, que la empresa «abusando de la situación de carestía», aprovechándose del miedo que tenía el conductor a perder el trabajo y, además, «vulnerando lo dispuesto en el contrato laboral», le asignaron una ruta diaria, de lunes a sábado, que comenzaba en Irun, continuaba en Beasain y Vitoria, y finalizaba en Benavente (Zamora). Y eso solo era la ida. A la vuelta debía realizar el mismo recorrido.

10 horas al volante al día

De esta manera, el conductor salía cada día de su domicilio en Lasarte-Oria a las 18.00 horas para dirigirse a Irun y media hora después iniciaba su trabajo. Tras recorrer la ruta establecida, el fallecido llegaba de nuevo a su casa a las nueve y cuarto de la mañana.

La Fiscalía recuerda que el trabajador recorría 920 kilómetros diarios, conducía más de diez horas y ello sin tener en cuenta los tiempos de carga y descarga en cada población, «lo que aumentaba su jornada laboral aproximadamente a 12-14 horas» como trabajo efectivo.

Las acusaciones pública y particular sostienen que con dichas jornadas laborales los acusados, dos hermanos radicados en la localidad cántabra de San Vicente de la Barquera, abusaron de la situación del fallecido. Afirman que la jornada superaba «notablemente» las 40 horas semanales, de manera que infringieron no solo lo pactado en el contrato de trabajo, sino también lo dispuesto en el Convenio Colectivo del Transporte de Mercancías por Carretera de Cantabria.

Salía a las 18 horas de Lasarte, iba hasta Zamora y regresaba a las 9 de la mañana

En el centro de salud mental le aconsejaron dejar el puesto pero siguió «por necesidad»
En este sentido, el fiscal detalla que los dos hermanos vulneraron los artículos 7.1 de dicho convenio que establece una jornada máxima de 40 horas semanales y también el 7.2, según el cual el tiempo total de conducción no puede exceder las 9 horas diarias, si bien permite de forma excepcional, que solo dos días por semana puedan llegar a realizar 10 horas. Asimismo, el ministerio fiscal considera que vulneraron un tercer artículo, el que regula el descanso mínimo entre jornadas de diez horas.

Agotamiento

La acusación considera que estas condiciones laborales le produjeron un agotamiento físico y también dificultades para conciliar el sueño. Además, ante el empeoramiento de la situación, llegó a perder quince kilos.

Dado su estado, el conductor se dirigió al Centro de Salud Mental, donde le recetaron diversos fármacos. Además, la doctora le recomendó darse de baja, «pero Daniel se negaba por la necesidad que tenía de trabajar», se indica en el escrito de acusación.

Llegado a este extremo, el conductor solicitó a los acusados una adecuación de su jornada laboral conforme a lo dispuesto en su contrato de trabajo. La respuesta, según el fiscal, no dejaba lugar a dudas: sería despedido si no cumplía con su ruta. Estas circunstancias gravaron todavía más la situación. Y así, el 23 de noviembre de 2013, Daniel detuvo la furgoneta ante la entrada del casco urbano de Villalón de Campos, salió del vehículo, una Renault Master, se roció de gasolina y se dio fuego. Ahí terminó su sufrimiento.

La Fiscalía imputa a los dos empresarios un delito contra el derecho de los trabajadores y pide para cada uno dos años de prisión y una multa de 3.600 euros. El juicio por estos hechos está previsto que se celebre en mayo, en el Juzgado de lo Penal número 3 de Donostia.

 

Fuente de la noticia: Diariovasco.com

Un conductor graba el brutal ataque de una oveja a una mujer pastora

Este vídeo fue grabado en Alemania cuando un conductor iba tranquilamente por la carretera.

En un momento dado se encontró con un pastor y sus ovejas. Los animales se asustaron al ver el coche y corrieron hacia el otro lado de la carretera, llevándose el hombre la peor parte.

 

En este otro vídeo podemos ver como una cabra aterroriza a las personas que van por la calle.

Fuente principal: Ideal.es

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