La vida del camionero: Somos como los perros, comemos en una lata, dormimos en un cubil y meamos en las ruedas…

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LA VIDA DEL CAMIONERO…
Somos como los perros, comemos en una lata, dormimos en un cubil y meamos en las ruedas.
Me llamo Jose Manuel Neira, Camionero de transportes Internacionales en Europa.
Cuando sales de viaje y tienes niños pequeños es muy difícil decirles que tienes que marchar y te rompen el corazón en dos .
Tu mujer tiene que hacer de madre y de padre, también tiene que ser muy fuerte para sobrellevar la situación; es muy dura para los dos y para tus hijos.
Sales de viaje a cualquier hora, con lluvia, nieve, viento o como sea a países con distintas culturas y distintas lenguas.
Sales y no sabes cuando vuelves o si vuelves.
El peligro es constante tanto por un accidente o por atracos ya que siempre estás solo.
Las dietas que te dan te pueden causar depresión, ya que no alcanzan las posibilidades de vivir como un hombre .
Te arreglas cocinando tu comida, durmiendo en el camión y a la vez vigilando que no te roben la mercancía .
Estás siempre pendiente del camión, de las horas del tacógrafo, del cambio de divisas de aduanas, de normas del estado en el que te encuentras, de los mapas, de los túneles, del destino etc.
Estás trabajando de día y de noche durante meses enteros sin pasar por tu casa.
Un trabajador normal tiene ocho o nueve horas de trabajo, si pasan cinco minutos ya se quejan; nosotros no podemos quejarnos .
Las horas que pasamos en los camiones no cuentan para la jubilación, el trabajo que realizamos por otros países tampoco .
Somos como los perros, comemos en una lata, dormimos en un cubil y meamos a las ruedas.
Nos tratan de PUTEROS cuando estamos deseando llegar a nuestras casas y estar con nuestras familias.
En muchos casos hay rupturas matrimoniales; no todo el mundo soporta esa situación.
Mucha gente piensa que somos turistas a gastos pagados y no tienen ni idea de la vida de estos profesionales.
Los fines de semana las autoridades cortan el tráfico pesado para que los domingueros puedan circular sin problemas y luego, sobre las once de la noche, abren el tráfico pesado… cuando podías descansar tienes que circular toda una jornada de condición por el día.
No duermes por calor, ruidos de motores, ganados o equipos de frío.
Nadie nos respeta, ni los policías ni nadie, somos la última basura.
Después de miles de kilómetros quieren que les descarguemos los camiones.
No hay inspecciones de trabajo que castiguen esa situación, nos sentimos cansados de que nos traten así.
Para el transporte, para todo el Mundo: RESPETEMOS MÁS AL CAMIONERO QUE NO SOMOS DELINCUENTES.

Un Saludo a todo el Mundo.

HI

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